El y la defensa de H.E.A., el acusado por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa, por el que se le pedían seis años de prisión, tras atacar con una navaja a R.C. tras una discusión en () por una pieza de bollería que este no quiso compartir con él, han llegado a un acuerdo por el que piden dos años de prisión para el acusado.

Así lo ha confirmado la fiscal en declaraciones a los medios en la Audiencia de Toledo —donde finalmente no se ha celebrado la vista oral prevista—, quien ha señalado que la víctima, R.C., acusado a su vez de un delito leve de lesiones, “no ha sido localizado”.

A H.E.A. se le van a aplicar dos circunstancias atenuantes como son la reparación del daño, porque ha consignado la indemnización de 1.575 euros que se le pedía por las lesiones y las secuelas que causó a R.C., y la atenuante de legítima defensa “puesto que también fue agredido” por R.C., como ha recordado la fiscal.

En total, la condena por el presunto delito de homicidio ha sido rebajada a dos años de prisión. El acusado ya ha cumplido un año y medio de prisión preventiva por lo que cuando la Sala dicte la sentencia “la abogada pedirá la suspensión de la pena”, tal y como ha señalado la fiscal, que ha indicado que la Fiscalía “no se va a oponer”, ya que “son dos años, no tiene antecedentes penales y la reparación del daño ya la ha hecho”, por lo que “se le pondrá en libertad”.

El otro acusado R.C., para el que la Fiscalía pide una pena de dos meses de multa con cuota diaria de doce euros, no ha sido localizado, por lo que cuando sea encontrado “será detenido” ya que está citado a declarar. “El otro está acusado de un delito leve, seguramente pidamos su absolución”, ha dicho la fiscal.

Según el escrito del Ministerio Fiscal, recogido por Europa Press, los hechos tuvieron lugar el 25 de enero de 2017 pasadas las 9.00 horas, cuando ambos se encontraban en una calle de esta localidad esperando para ser trasladados al lugar en el que ambos trabajaban.

En ese momento, estas dos personas iniciaron una discusión motivada por una pieza de bollería que R.C. no quiso compartir con M.E.A. Esta discusión en un primer momento fue meramente verbal, pero después el primero de los acusados, “presidido en su obrar por el propósito de acabar con la vida del otro”, se abalanzó sobre R.C. con una navaja —que no ha sido encontrada— y diciéndole “te mato” le clavó la misma en el costado izquierdo, ante lo que el segundo de los procesados reaccionó propinándole un puñetazo en el rostro.