Así lo ha indicado durante la primera sesión del juicio, con jurado popular, que se ha celebrado este lunes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Toledo, donde ha aseverado que la discusión entre ambos se originó tras llamar la atención el acusado al fallecido, ya que este último estaba causando molestias a los vecinos con su quad.

A.M.M. ha añadido durante su declaración que el padre del fallecido, D.C.N., le agredió también tras una discusión que comenzó en la casa del acusado y que posteriormente se trasladó a la calle de este municipio toledano tras coger A.M.M. una garrote para echarle de su casa.

Tras esto, ha aseverado que el fallecido abandonó la discusión para acercarse a una zona cercana y coger una varilla con la que el padre agredió al acusado, para, posteriormente, coger un cuchillo y pinchar, supuestamente, a A.M.M.

Una vez que fue agredido el acusado de asesinato, fue trasladado al por su hermana y su cuñado E.J.J., para el que se piden cinco años de prisión por un presunto delito de lesiones con instrumento peligroso.

E.J.J. ha indicado durante el juicio que él no agredió a D.C.N., ya que fue este último el que agredió a A.M.M., tras un forcejeo entre ambos y que el fallecido, A.C.J. fue el que clavó en cuchillo en el costado al acusado de asesinato.

De otro lado, en declaraciones a los medios tras esta primera sesión del juicio, el abogado del fallecido, , ha asegurado que la versión de los acusados “ha diferido” de lo que dijeron en la fase de instrucción.

Sánchez ha aseverado que la víctima sufrió un sólo pinchazo en el corazón que taponó la víscera cardíaca y por ello, la sangre no fluye al exterior, algo que produce que el corazón falle y tarde unos 30 minutos en fallecer. Por su parte, el padre de la víctima, D.C.N., presentó cinco lesiones producidas por un bastón o barra de hierro, alguna de ellas con 20 puntos de sutura.

El abogado del acusado, A.M.M., , ha avanzado que “no se sabe” quien pincha al fallecido A.C.J., ya que no existe “testimonio sin género de dudas” de que sea el acusado el que lo hiciera, además de que no hay “ninguna prueba científica que lo acredite”.