Según ha informado la AEGC en nota de prensa, la provincia de Toledo registró un aumento de la criminalidad, al producirse 35 infracciones por cada cien habitantes, el 48% del total de las infracciones penales que se producen en la demarcación de la Benemérita en Castilla-La Mancha.

Un dato que aportó el nuevo jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, Francisco Javier Vélez, durante su toma de posesión este martes.

Una provincia que tiene su seguridad en manos de los guardias civiles en 203 de sus 205 municipios, lo que supone el 75,77% de la población.

La plantilla demanda, ha apuntado la AEGC, chalecos antibalas individualizados, defensas extensibles y espráis de defensa personal para una mayor protección de los agentes y un mejor servicio.

“NO SE HA SOLUCIONADO NADA”

El nuevo jefe de la Comandancia ha asegurado que llega con los deberes hechos y que conoce la situación de la Guardia Civil, motivo por el cual desde la AEGC le han recordado la urgencia de afrontar la reestructuración del catálogo del personal, pues “no se ha solucionado nada”.

“Se aumentan plantillas en determinados puestos pero no con personal que llega destinado, sino a costa de detraer componentes de otras unidades cercanas. Es decir, para reforzar un puesto dejan otro u otros sin personal suficiente para dar el servicio, el beneficio de unos es a costa de perjudicar a otros, guardias y población”, ha lamentado la asociación.

MAYOR AGRESIVIDAD DE LOS DELINCUENTES EN C-LM

Esta falta de personal provoca, ha explicado la AEGC, un déficit de patrullas en Castilla-La Mancha, una zona de “suma importancia” en la que los agentes han detectado una “mayor agresividad de los delincuentes, en especial de los aluniceros”.

Esa es la razón por la que reclaman al Ministro del Interior y a la Dirección General de la Guardia Civil un aumento de plantilla para hacer frente a los servicios en los que son requeridos por los ciudadanos.