Según el escrito del , al que ha tenido acceso Europa Press, los hechos se remontan a febrero del año 2010 cuando el acusado, valiéndose de su relación de amistad con el propietario de este desguace, le hizo creer que disponía de un cliente en la India interesado en la compra de una máquina prensadora marca Montenegro modelo SPD 3G, por la que dicho cliente abonaría la cantidad de 100.000 euros.

Actuando en dicha creencia, el dueño del desguace entregó al acusado, a fin de que actuara como intermediario en la gestión comercial, la cantidad de 42.000 euros para el pago de gastos de exportación y licencias, entrega que se efectuó mediante dos transferencias bancarias, una de 21.000 euros con fecha de 23 de febrero de 2010 y otra de la misma cantidad con fecha de 5 de marzo de 2010.

Según la Fiscalía, la operación comercial pactada no pudo llevarse a cabo, ya que el acusado no destinó los 42.000 euros entregados al pago de los mencionados gastos de exportación y licencia, haciendo suyo tanto el dinero recibido como la máquina, que no ha sido restituida al propietario.

Por todo ello, el fiscal considera que procede imponer al acusado la pena de dos años y seis meses de prisión, así como de diez meses de multa a razón de 15 euros diarios, con un día de privación de libertad por cada dos cuotas no satisfechas.

Además, también pide una indemnización de 142.000 euros para el dueño del desguace por los perjuicios causados.