El arzobispo de , , ha dicho que en la iglesia diocesana “preocupa la animación misionera” y por ello ha incidido en la necesidad de que ésta labor “no se quede en un mes o en un día tan significativo como el Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND)”, pues la urgencia de la evangelización se une este año a toda una serie de acontecimientos”.

Así se ha pronunciado el arzobispo en la presentación de los actos que con motivo de la celebración del DOMUND el 19 de octubre va a organizar la Diócesis toledana, acompañado del delegado de Misiones del Arzobispado, , y de una misionera de Nuestra Señora de , Herenia Ezquerra.

Rodríguez ha explicado que el lema elegido este año para el DOMUND, ‘Renace la alegría’, tiene que ver con el Evangelio y va dirigido a personas que viven en un contexto concreto y que necesitan ser acogidas en su totalidad. “Hay que desterrar que el DOMUND es una cosa espiritual, sin tener en cuenta la realidad humana que viven aquellos que ni si quiera tienen la alegría del Evangelio”.

Dicho esto, ha destacado el trabajo que realizan los misioneros, “personas increíbles” cuya labor él ha podido comprobar ‘in situ’ en varios lugares del planeta, y ha incidido en que lo que está pasando en África, no solo por el ébola —que ahora preocupa a Occidente, “porque a veces los occidentales vamos a ráfagas”—, “nos dice que tenemos que cambiar nuestra mentalidad, porque este virus surge en este ámbito no por azar, como si les hubiera tocado esa mala lotería”.

“Los cristianos no pueden vivir esta situación de alarma con un ‘Sálvese quien pueda’. Hay que luchar contra una enfermedad desde su totalidad, no solo intentando escapar, porque el ébola hace mucho tiempo que está por ahí abajo”, ha condenado el también responsable de Misiones de la Conferencia Episcopal, que ha dicho ver “injusto” que los grandes laboratorios y fuerzas económicas del mundo “se pongan en marcha” contra el ébola “cuando la enfermedad puede llegar a sus puertas y llamar”.

Por ello, el arzobispo primado ha querido homenajear no solo a los misioneros católicos sino a los cooperantes y los integrantes de las ONG que intentan, además de paliar la enfermedad, hacer ver a otras partes del mundo “que caminamos un poco ciegos y que hay que solucionar los problemas de otro modo”.

PROGRAMACIÓN DE ACTOS

Por su parte, el delegado de Misiones del Arzobispado ha explicado que son 13.000 los hombres y mujeres misioneros —140 de Toledo— que repartidos por el mundo “son sin duda la imagen creíble de la Iglesia, porque cuando todos se van ellos se quedan e incluso dan su vida”.

Dicho esto, ha explicado que el programa de actividades programado con motivo del DOMUND pretende dar a conocer la labor de estos misioneros y ponerles rostro. El programa en Toledo arranca el martes 14, con la instalación de mesas de información con misioneros y miembros del en la calle Arco de Palacio o en Mercadillo.

Del miércoles 15 al viernes 17 de octubre esos mismos misioneros acudirán a los colegios de la Diócesis de Toledo para dar a conocer su trabajo a los escolares, mientras que el 18 de octubre habrá rosarios, mercadillos y actos de animación misionera en parroquias de la Diócesis.

El domingo 19, coincidiendo con la beatificación de y con la clausura del Sínodo de Obispos, se celebrarán eucaristías en todas las parroquias de la Diócesis con motivo de la Jornada Mundial de la Misiones 2014. Los actos finalizarán el domingo 25, con una vigilia de oración en la parroquia de Valmojado, en la que participarán jóvenes y sacerdotes.

EL MISIONERO NUNCA ABANDONA

La presentación de actos ha contado con la presencia de Herenia Ezquerra, natural de Rielves, y misionera de Nuestra Señora de África que ha pasado su vida misionera en , y el , países con un largo historial en guerras y conflictos étnicos que, según ella, le han llevado a unirse más a sus gentes.

“Siempre son los pobres los que tienen que sufrir los problemas económicos y políticos”, ha lamentado esta misionera toledana, al tiempo que ha añadido que “en momentos difíciles, cuando todo el mundo abandona, el misionero se tiene que quedar, porque si se marcha no queda esperanza”.

En cuanto a las vocaciones misioneras, Herenia Ezquerra, que lleva más de 45 años en África como enfermera, ha lamentado que en disminuya ese deseo de ayudar a los demás, mientras que en los países africanos se está despertando esa vocación.