Así se ha pronunciado el arzobispo durante la homilía que ha pronunciado con motivo de la misa celebrada en la Catedral Primada con motivo de la Festividad de la Virgen del Sagrario, y a la que han asistido, entre otros, el presidente regional, , y la alcaldesa de la ciudad, .

“Hoy necesitamos como el comer la Fe vivida como María que nos permite exclamar con ella: El Señor ha hecho obras grandes por mí”, ha dicho, para agregar que “esto es posible y no imposible como quiere hacernos entender la cultura un tanto agnóstica y con cierto regusto de ateismo, casi siempre práctico, porque la gente hoy no se pregunta las grandes cuestiones”.

El arzobispo de Toledo también ha lamentado que la asunción de María a los cielos, que la Virgen del Sagrario —patrona de Toledo— invita a todos los fieles a celebrar este jueves festivo, es un acontecimiento al que “casi” no se le da importancia.

“Nos quedamos a lo mejor en los momentos más folclóricos, que son interesantes, muy buenos y atractivos, pero no son lo importante”, ha manifestado, para resaltar que es real que la Virgen murió y que también es real su resurrección, “siendo la única de las criaturas que está resucitada en cuerpo y alma”.