Asaja ha denunciado públicamente que la información de los precios “se ha dado con la vendimia ya iniciada, a pesar de que la Ley de la Cadena Agroalimentaria establece la obligación de los operadores de dar a conocer al viticultor los precios de su producto antes de entregar la cosecha”. Incluso, ha asegurado, algunas industrias aún no han facilitado las cantidades y otras han podido firmar contratos previos con precios referenciados a los de las tablillas o con primas sin especificar, según ha informado la asociación en nota de prensa.

Según la organización, la posibilidad de unos precios de la uva alterados, según Asaja, perjudica seriamente a los agricultores y a la clarificación del mercado y pide a las administraciones que no miren a otro lado y actúen con urgencia. Además, ha asegurado que los precios publicados no se ajustan a las circunstancias del mercado y de producción actuales, puesto que las existencias de vino en bodegas y cooperativas “son prácticamente nulas” y las exportaciones “están siendo favorables”, apuntando que una alteración puede suponer “insuperables pérdidas económicas para los viticultores”.

Finalmente, la organización agraria decidirá el jueves las actuaciones a seguir “con el fin de proteger los derechos e intereses de los viticultores” y ha insistido en que cualquier deficiencia o anomalía que detecte en las operaciones de compraventa de uva, mosto y vino, serán trasladadas a las administraciones competentes para que tomen las medidas oportunas.