Todos los asistentes han coincidido en que la localización del Poblado Obrero hace que sea un barrio estratégico para la ciudad. “Toledo necesita más cohesión, los vecinos necesitan una unión más amable entre el Circo Romano, los barrios de , Buenavista y el campus universitario y aquí el Poblado Obrero juega un papel importantísimo”, ha afirmado Paños, para quien la Vega Baja y su entorno “sigue siendo la gran asignatura pendiente, un reto que hay abordar cuanto antes”.

Durante el encuentro, los vecinos han trasladado a la formación naranja sus demandas, tanto las peticiones históricas como las más actuales. Entre otras, han hecho hincapié en la necesidad de cuidar los pequeños detalles para mejorar los espacios de convivencia y hacerlos más amables, por ejemplo, la plaza de la Calera o la del Pez.

También han demandado aumentar los espacios deportivos para el barrio, así como mejorar el arbolado y las zonas verdes. El estacionamiento de vehículos en las calles del Poblado Obrero, el futuro del aparcamiento disuasorio de Santa Teresa o el desbroce de varias parcelas cercanas han sido otros de los temas abordados en el encuentro.

“Sus peticiones son razonables”, ha asegurado el portavoz de Cs en el Consistorio, quien ha puntualizado que “aunque el Poblado Obrero sea un barrio pequeño en número de habitantes debido a sus singulares características, sus vecinos merecen el mismo trato que cualquier otro residente de la ciudad”.

Desde la formación naranja han apostado por poner en marcha iniciativas para revitalizar el barrio, algo que Paños considera “factible ya que, en muchos casos, se trata más de una cuestión de voluntad, de acuerdo entre administraciones y de interés que de grandes presupuestos”.