Precisamente, el capitán, N.G.C., de 48 años, casado y con dos hijos, era el encargado de la organización de este evento, que ha sido suspendido tras este trágico suceso, ha informado la AUGC en un comunicado.

“Esta nueva desgracia se suma a la negra estadística de suicidios en la Guardia Civil, donde se registra uno cada 26 días. Se trata del gran drama oculto en el ”, ha indicado la AUGC, que ha señalado que “la lucha contra esta lacra constituye una de sus máximas prioridades”, y así se lo ha hecho saber por escrito “en numerosas ocasiones” tanto a la Dirección General como a los ministerios del Interior y Sanidad.

“Sin embargo, y por desgracia, la Guardia Civil continúa sin hacer verdaderamente frente a esta tragedia. Prefiere, por el contrario, esconder la cabeza bajo el ala y negar una evidencia devastadora para los trabajadores del Cuerpo y sus familias”, ha indicado la Asociación.

La AUGC, ha detallado, ha reclamado insistentemente la creación de un protocolo de supervisión y asistencia psicológica absolutamente externo a la Guardia Civil, ajeno por tanto a la cadena de mando, ya que, a su juicio, “es evidente que el tratamiento dentro de un sistema sometido a las jerarquías no resulta fiable ni eficaz en estas situaciones”.