Bárcenas y su mujer, , han prestado declaración ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, que investiga la presunta ‘caja B’ del . El interrogatorio ha versado sobre esa operación policial en la que habría estado involucrado el comisario jubilado en prisión provisional y por la que se pagó al chófer del matrimonio, Sergio Ríos, con fondos reservados, para que les sustrajese documentación comprometedora para el PP que él tendría en su poder.

Según han explicado a los medios fuentes presentes en la declaración, Bárcenas, que sólo ha respondido a preguntas de su abogado, ha explicado que no era consciente de que se le habían sustraído aquellos papeles, que ha descrito como “anotaciones” y que no constaban en la causa, ya que conforme ha apuntado, su intención fue aportar toda la documentación al instructor, que recibió una serie de carpetas de mano de su entonces abogado, .

En esos papeles, de acuerdo a las mismas fuentes, había anotaciones manuscritas que Rosalía Iglesias -que ha reconocido su letra escrita “rápida”— tomaba en sus encuentros con Bárcenas en prisión, donde le trasladaba preguntas de su abogado, pero también notas del propio extesorero y entre ellas, material relativo a la financiación de campaña de María Dolores de Cospedal en a cargo de Sacyr, una acusación que él ya ha elevado otras veces en sede judicial.

También consta en esa documentación una anotación sobre un pago de 300.000 euros del expresidente de OHL, , que ya apareció como presunto donante del PP en la investigación sobre la financiación irregular del partido y que viene negando este tipo de actividades.

Bárcenas asegura que él incluyó esos papeles en la documentación que aportó a la causa a través de su abogado y sólo se explica que el juez no los tenga porque se hubieran traspapelado o porque alguien los hubiese querido ocultar. Con todo, señala que el chófer, de quien ahora dice que fue contratado por el para espiarle, tuvo que ser la persona que le sustrajo la documentación y descarta que nadie más tuviera acceso.

En este sentido, y siempre según las mismas fuentes, ha mencionado ante el juez tres ocasiones en que Ríos pudo hacerse con los papeles: Cuando los llevó Rosalía Iglesias a la prisión de Soto del Real, cuando trasladó las carpetas de documentación a Gómez de Liaño, y cuando desalojó su despacho trasladando sus enseres al taller de restauración de la mujer.