Así ha reaccionado el portavoz regional, , a preguntas de los medios en rueda de prensa, después de que el diario El País haya publicado que un grupo de empresarios agrupados en la compañía ultima un proyecto para desarrollar un segundo gran aeropuerto comercial en Madrid.

La instalación será una ampliación del aeródromo de Casarrubios del Monte, a unos 30 kilómetros al suroeste de la capital y estaría orientado a aerolíneas low cost. Los impulsores ultiman la tramitación administrativa en Madrid y Castilla-La Mancha —estaría a caballo entre ambas— para una infraestructura que, tras una inversión inicial de 148 millones de euros, echaría a andar en 2023 y que prevé en 10 años operar 55.000 vuelos anuales con 7 millones de pasajeros.

Desde el Ejecutivo regional, según señala Hernando, lo que se plantearía es poner en marcha el trámite de la Declaración de Interés Regional (DIR) como requisito previo para posteriormente aprobar el Proyecto de Singular Interés (PSI).

Al tratarse de una infraestructura entre dos comunidades autónomas —Madrid ya ha elaborado su DIR— será el Gobierno central quien lleve la tramitación, quien “tiene que llevar la batuta y la delantera desde el punto de vista administrativo”, ha explicado el portavoz regional.

Hernando ha indicado que el ha querido ser “prudente”, por lo que ha esperado a que la Comunidad de Madrid elaborara la Declaración de Interés Regional, para ver que el proyecto era “serio”.

Podría tener las “mejores repercusiones posibles” para la región, ya que serviría para descongestionar Barajas, ha afirmado el portavoz regional, con lo que una parte de ese volumen que genera “puede pasar a una zona de la región colindante con Madrid”, al tiempo que ha destacado que podría beneficiar a La Sagra toledana y a otras localidades como Talavera de la Reina.