En declaraciones previas al acto electoral que ha tenido lugar este jueves en Talavera de la Reina (), Calvo ha lamentado que Vox haya logrado arrastrar en esta campaña a PP y a Ciudadanos a unas posiciones a las que nunca pensaron que podía llegar un partido que lleva 40 años asumiendo responsabilidad como es el PP.

La vicepresidenta se ha referido así a la aprobación en la Asamblea de de la proposición de Vox para pedir la ilegalización de los partidos separatistas sin la intervención del poder judicial, que ha contado con el apoyo de PP y Cs.

“Ojalá PP y Cs hubieran parado a Vox, pero no han sido capaces de hacerlo y ahora tenemos a Vox mandando, como fascismo del siglo XXI, sobre dos partidos políticos que no saben cómo pararlo”, ha criticado Calvo.

Para la vicepresidenta, España está delante de un “auténtico peligro de involución de la democracia en España”, y frente a eso, ha apuntado, solo está la posibilidad de la victoria socialista. Al respecto ha añadido que no se trata solo de ganar, “se trata de poder gobernar” y, para ello, ha recalcado, hay que reflexionar sobre la utilidad del voto de Unidas Podemos.

Calvo ha señalado que dicho voto no servirá para que gobierne el PSOE, por lo que hay dos opciones, ha insistido, “o vuelve la derecha extrema que Vox ha arrastrado hacia la radicalidad” o gobierna el PSOE. Ante ello, ha mantenido que necesitan ampliar la victoria respecto a las elecciones de abril y hacerse cargo del país, ya que, no se puede perder “ni un minuto”.

“Hemos perdido mucho tiempo porque los demás han bloqueado literalmente la victoria”, ha dicho. “Solo las mujeres y los hombres, libremente con su voto, podrán volver a colocarnos en no perder ni un minuto para afrontar problemas”.

También ha cuestionado a quienes, como el candidato del PP, , han impulsado hipotéticamente una crisis económica para llegar a la Moncloa “a lomos de una crisis que afortunadamente no existe”, ha señalado.

En este sentido, Calvo ha argumentado que si llegan momentos complicados, el PSOE hará políticas solidarias para que no vuelva a ocurrir la crisis económica que el PP ahondó “con la desigualdad, los recortes y la debilitación del estado de bienestar”.

“Nos estamos jugando el futuro y que la democracia española esté en la dirección única posible, que es la de aventajar, resolver y acortar distancias de igualdad con solidaridad para quienes tiene problemas”, ha apuntado.

INDAGARÁN CONEXIONES EN CATALUÑA

A preguntas de los periodistas sobre el informe que vincula al presidente de la Generalitat de Cataluña, , con los CDR, Carmen Calvo ha afirmado que Torra ha faltado al respeto al resto de la ciudadanía catalana a la que tiene que gobernar mirando el interés general de Cataluña y respetando también a otras opciones políticas.

La vicepresidenta ha vuelto a recordar a Torra que no habrá “nada que hablar” hasta que la violencia no pare, como ya ha dicho el presidente del Gobierno en funciones, . “Con violencia no hay política y lo tiene que saber el independentismo, la paz es la única manera de encontrarnos”, ha repetido.

“No podemos hablar con quien no denuncia la violencia, con quien no procura que no exista violencia organizada aunque sea minoritaria en Cataluña”, y ha recordado que España ha sufrido mucho con la violencia organizada y eso “no puede volver a ocurrir”.

Por ello, se ha comprometido a indagar hasta encontrar dónde están las conexiones de quien ha provocado esta violencia y, ha advertido, que en democracia “quien trasgrede la ley, tiene que responder ante la justicia”.

En la misma línea, ha defendido que tanto los independentistas en Cataluña como la extrema derecha en el resto de España, están llevando al país a situaciones que creía “estaban superadas”. “Esto es lo que se va a jugar en las urnas el domingo”, ha opinado.

Sobre las palabras de Pedro Sánchez reconociendo que no estuvo acertado en sus declaraciones acerca de la Fiscalía, Calvo ha mantenido que Sánchez lo ha reconocido “con total naturalidad y con mucha franqueza personal y política”. Se ha remitido a las palabras de Sánchez de que quizá no lo dijo con las palabras adecuadas, y eso, a juicio de la vicepresidenta, supone un “capítulo cerrado”.