Con motivo del Día Internacional del Voluntariado que mañana miércoles, 5 de diciembre se celebra, Cáritas Diocesana de Toledo quiere reiterar su agradecimiento a los más de 2.000 voluntarios de la entidad en la Archidiócesis. El equipo directivo de Cáritas y todos los trabajadores quieren poner en valor y agradecer a la persona voluntaria, que entrega su tiempo, su esfuerzo, su alegría, su esperanza y también sus cansancios a los más empobrecidos. Desde esta entrega generosa, Cáritas reclama el valor de lo sencillo, de las pequeñas cosas, que engrandecen la vida.

Desde Cáritas se apuesta por la cultura del encuentro, de la cercanía y del acompañamiento, promoviendo un mundo donde lo que cuenta es la persona, impulsando desde Cáritas Diocesana de Toledo el Proyecto Diakonía, que está suponiendo un esfuerzo de renovación y cambio en los voluntarios de la entidad. Los voluntarios de Cáritas son ejemplo de entrega a los más vulnerables, una entrega que es incondicional y están siendo luz de esperanza con su solidaridad, gratuidad, fraternidad y compromiso que mejora el mundo en el que están y las personas con las que se encuentran.

Para los más de 2.000 voluntarios de Cáritas Diocesana de Toledo, su compromiso con los más empobrecidos, les ha hecho salir de sí mismos y acudir al encuentro con los otros con gran valentía, creatividad, denuncia y acción. Los voluntarios toman partido por los más empobrecidos y empeñan en el bien común y en la dignidad de la persona humana.

Por ello, desde Cáritas Diocesana de Toledo se quiere agradecer a tantas personas voluntarias, las horas echas sin medida, los cansancios que no han contado cuando se trata de hacer algo por los demás, por las sonrisas que han alegrado la vida de los más vulnerables, por la escucha y el acompañamiento que han hecho a tantas vidas rotas, por la entrega generosa, por ser portadores de esperanza, de ilusión y de utopía.

En este sentido, con motivo del Día Internacional del Voluntariado y todos los días del año, desde Cáritas Diocesana de Toledo se reiteran las gracias a todas las personas voluntarias de nuestras Diócesis porque su compromiso ha mejorado el mundo y a las personas que han acompañado, transformando la sociedad en la que vivimos.