Cáritas Diocesana, a través de su Programa de Viviendas, ha realizado 74 intervenciones en localidades de la provincia de y ha intervenido en 250 procesos de desahucios desde el año 2013, cuando se inició este proyecto de continuidad.

Así lo ha destacado la coordinadora del Área de Familia de Cáritas, Alicia Medina, durante la rueda de prensa que ha ofrecido junto al arzobispo de Toledo, , y otros responsables de esta organización diocesana, en la inauguración de nueve viviendas sociales situadas en la calle San Marcos 10.

En este contexto, ha explicado que este programa trabaja en paralización y mediación en desalojos y desahucios y también en la intervención dando respuesta a las familias que han sufrido un desahucio, a las que dan cobertura de una vivienda nueva. De igual modo, cubre gastos básicos de suministros, alimentación, medicina, material y transporte escolar, centrados sobre todo en los menores.

Según Medina, son dos las educadoras sociales que se encargan de realizar itinerario de inserción personalizado a las familias afectadas, mediante acciones de acompañamiento y mediación. Inicialmente se alivia la situación de bloqueo y angustia que viven las familias afectadas por impago o desahucio inminente o ejecutado, facilitando el acceso a vivienda en función de las necesidades de las personas o familias.

Desde el inicio de este programa, financiado con el IRPF y fondos de Cáritas, se ha atendido a 272 familias; de ellas 213 han recibido atención integral y la cobertura de vivienda. En el caso de las otras 59 se ha realizado la paralización o mediación en desahucios y desalojos.Se ha paralizado e intervenido en 124 casos de lanzamiento con orden judicial y se ha paralizado e intervenido en 144 casos de riesgo de desahucio y desalojo.

De su lado, la coordinadora de Área de Empleo, , ha explicado que a lo largo de 2017 Cáritas ha atendido a 679 personas — 465 mujeres y 214 hombres— en toda la Diócesis de Toledo, y que junto al curso de polimantenedor de edificios se están realizado dos de agricultura ecológica —uno en Toledo e Illescas—, un taller de empleo de auxiliar de cocina y servicios de catering y también dos certificados de profesionalidad de atención sociosanitaria a personas en instituciones. También ha avanzado que próximamente se llevará a cabo un curso de camarera de pisos.

En cuanto al curso de polimantenedor de edificios, ha explicado que fue en 2016 se revisó la programación de talleres de multiservicios que acomete esta organización a fin de atender a otras realidades. Ahora, por medio de este curso, alumnos en situación de exclusión social e incluso algunos derivados por centros tutelados de menores se dedican a hacer una formación práctica y teórica y son los que han restaurado el edificio de la calle San Marcos, al igual que otras viviendas de la judería o la capilla de de Calcuta.

Han sido un total de 35 chicos los que desde 2016 han pasado por este curso, financiado a través del programa operativo de exclusión social y economía social del Fondo Social Europeo, de una participación del IRPF a través de la casilla de otros fines de interés social y con fondos propios de Cáritas. De esos 35 participantes, 17 ya están trabajando, ocho han vuelto a los estudios que habían dejado y otros seis han obtenido titulo de ESO.

Por su parte, el monitor de Taller Prelaboral de Polirestaurador de Edificios, Alfonso Sacristán, ha detallado que la rehabilitación de las viviendas de San Marcos 10 comenzó en marzo y ha finalizado este mes de octubre. De las nueve viviendas remozadas dos se utilizarán para viviendas de urgencia.

RECONOCIMIENTO A ASAYMA

Mientras, el arzobispo de Toledo ha agradecido a Cáritas Diocesana la ejecución de este proyecto de restauración de unas viviendas que ya existían y gestionaba la al Marginado (Asayma), que “se preocupó de manera muy fuerte de que hubiera vivienda para gente que lo necesitaba”. “No podemos dejar de reconocer lo que supuso el inicio de un proyecto difícil que Cáritas Diocesana acogió y este es el resultado”, ha destacado.

Dicho esto, ha precisado que este Programa de Vivienda “antes no existía porque no era necesario, pero con el tiempo se ha ido viendo la necesidad de hacer frente a una carencia de vivienda, que permita a las personas vivir con dignidad”.

Por ello, ha felicitado a Cáritas pero sobre todo a las personas que la sostienen, “tantos cristianos que ayudan a sus hermanos y a las instituciones públicas, para una realidad que no es un negocio sino una ayuda a las personas que lo necesitan”.

De su lado, el secretario general de Cáritas Diocesana de Toledo, , ha destacado que el método de trabajo que Cáritas está usando en el acompañamiento a las familias está siendo muy reconocido por la Consejería de Fomento, con la que la organización tiene convenios de colaboración.