Según han explicado en el programa ‘A Vivir Castilla-La Mancha’ de la Cadena Ser, recogido por , las profesoras y María José Ruiz este proyecto pasará por el IES , IES y el IES San Patricio de la capital.

“Es como si se hubiera agotado el funcionamiento de los antibióticos. Las bacterias adquieren resistencia, necesitamos buscar nuevos productores”, por lo que han animado a que “en esta búsqueda” los alumnos “salgan al jardín de su casa, al campo de su pueblo o a la ribera de su río y vengan al cole a sembrarlo”.

Una vez hayan recogido esa muestra del suelo, deben sembrarlas en una placa, apuntar la localización exacta, las condiciones, la temperatura y posteriormente, “intentar purificarlas y volver a sembrarlas para saber si todas las bacterias son idénticas”. Después se elegirá una placa diferente para cada una de las bacterias, que tendrán que incubar una temperatura que ronde los 25 grados.

“Cuando tenemos bacteria puras las sembramos en una placa y sembramos una enemiga. Si la bacteria inhibe el crecimiento de la otra no crecerá, lo que llamamos el halo de inhibición”, han explicado estas dos profesoras. De este modo, se podrá iniciar el estudio para saber cuál es la bacteria que puede ayudar a eliminar a la otra.

“Las bacterias son capaces de intercambiar información. Millones de ellas entran en contacto con el antibiótico y generan mecanismos complejos para destruir el complejo que las quiere mata. Eso se lo cuentan al resto de bacterias y se extiende la resistencia al antibiótico”, han precisado.

Se trata de la iniciativa Small Wall Initiative (SWI) que surge de la Universidad de para que la población tome conciencia “de hacer buen uso de los antibióticos”. El profesor de microbiología de la ha adaptado esta iniciativa a España, y de este modo serán los estudiantes universitarios los que vayan a los institutos a hacer experimentos con bacterias y a explicar todo el procedimiento.