Las investigaciones comenzaron después de recibirse la denuncia de una compañía eléctrica, que informaba de una posible defraudación que estaría ocurriendo en un chalé de dicha localidad, según ha informado la Policía en nota de prensa.

Las pesquisas de los agentes permitieron averiguar que, además del fraude en el suministro eléctrico, el consumo de agua en la vivienda se había incrementado notablemente, algo que suele ser frecuente en las plantaciones de marihuana ‘indoor’.

Finalmente y, una vez recabados todos los indicios necesarios, contándose en esta fase también con la colaboración de la de dicho municipio, se realizó un registro en la vivienda en cuestión, deteniéndose al presunto autor de los hechos e incautándose los agentes de 560 plantas de marihuana, con un peso total de 42 kilos.