A este acto han asistido la presidenta del COF de Toledo, ; la vicepresidenta de la Fundación Fharmaceutical Care, ; el vocal de Investigación y Docencia del COF Toledo, , y el responsable institucional de Esteve, Juan Olarrieta, según ha informado en nota de prensa COF.

Ana María Rodríguez ha remarcado el hecho de presentar estos resultados coincidiendo con el Día Mundial del Farmacéutico que se celebra este lunes, 25 de septiembre, explicando como en la actualidad hay unos 840 farmacéuticos colegiados en la provincia de Toledo, de los que 657 farmacéuticos desarrollan su labor profesional en alguna de las 387 farmacias.

Además, ha señalado que existen otros ámbitos en los que trabajan estos profesionales como en análisis clínicos, Farmacia Hospitalaria, Industria Farmacéutica, la Docencia, la Dermofarmacia, la , la Alimentación, la Óptica o la Ortopedia, entre otros.

El perfil del licenciado en farmacia es femenino —ya que representan casi 69 por ciento de colegiados— y más de la mitad tienen menos de 54 años, produciéndose una renovación generacional.

Igualmente, ha subrayado como “con el aumento del envejecimiento, el farmacéutico tiene un papel destacado en la asistencia sociosanitaria, concretamente los cerca de 3.000 farmacéuticos de toda Castilla-La Mancha, de manera que el farmacéutico es el profesional sanitario más accesible para el ciudadano, muy valorado por el paciente”, aunque ha pedido más valoración por parte de las administraciones públicas.

De su parte, Ana Dago ha destacado el trabajo asistencial del farmacéutico, “y especialmente la parte relacionada con la mejora del uso de los medicamentos, que pueden dar problemas si no se utilizan bien, y el profesional de la farmacia puede ayudar a que se mejore ese uso del medicamento, ahorrando un gasto importante al sistema sanitario, bien a través de la dispensación y contribuyendo a la mejora de los resultados en salud, a través del seguimiento farmacoterapéutico.

PROYECTO PILOTO

La recogida de datos del estudio tuvo lugar entre el 3 de abril y el 7 de julio de 2017, participaron 12 oficinas de farmacia que reclutaron un total de 385 pacientes, de los cuales un 53% fueron hombres y un 48% mujeres —muy similar a la distribución de la población en la provincia de Toledo—.

Este estudio ha presentado unos resultados “interesantes”, ya que se detectaron altos porcentajes de pacientes mal controlados en sus patologías o que ni siquiera conocían que presentaban alguna de ellas.

Guillermo Estrada ha dado los datos más importantes de este proyecto, cuyo perfil medio del paciente analizado fue hombre de 53 años y estado laboral en activo, sin diagnóstico previo de ningún factor de riesgo asociado a ECV. La importancia de este dato reside en que son pacientes que no pasan con regularidad por .

En cuanto a los resultados obtenidos un 3,9% de los pacientes presentó un Riesgo alto o muy alto de sufrir una enfermedad cardiovascular y un 20,2% presentó riesgo alto o muy alto de desarrollar Diabetes tipo II en los próximos 10 años.

Respecto a los niveles de glucemia aparecieron niveles alterados en un 28,3% de los pacientes, de los cuales fue necesario derivar a AP un 4,9% de los casos y se realizó Seguimiento en Farmacia a un 23,4%.

En el caso de los niveles de colesterol estaban alterados en un 60,2%, de los cuales se derivaron a Atención Primaria un 4,4%, y al 55,8% restante se les ofreció educación sanitaria y se les derivó para seguimiento en Farmacia.

DIAGNÓSTICOS ALTERADOS

Además entre los pacientes que no presentaban patología alguna (238), 3 de cada 4 tenían indicadores diagnósticos alterados, de los cuales se derivaron a los servicios de Atención Primaria un 8,4% y con el resto se trabajaron medidas higiénico-dietéticas y se realizó Seguimiento en Farmacia.

Entre estos últimos —pacientes sin diagnóstico— un 18,1% presentaba valores de hipertensión, un 31,9% glucemia basal alterada y un 54,6% —130 pacientes— valores alterados de colesterol en sangre.

Estrada ha recalcado que de los pacientes que tenían un diagnóstico previó de HTA, un 41,2% registraba valores de tensión arterial alterados aun estando en tratamiento para dicha patología, y entre los pacientes diagnosticados de colesterol, un 36% presentó además niveles de glucemia elevados con la importancia que conlleva esto, ya que la presencia de varios factores de RCV aumenta la probabilidad de sufrir un evento cardiovascular.

El puso en marcha este estudio piloto la pasada primavera para la detección en la oficina de farmacia de Riesgo Cardiovascular (RCV) en pacientes voluntarios de entre 40 y 65 años de edad.

El proyecto es pionero en España y se llevó a cabo en 12 farmacias de la provincia que realizaron el seguimiento a casi 400 personas. Con este proyecto se pretende demostrar que la labor del farmacéutico está cada vez más orientada a la atención al paciente y a la prevención de patologías.