Desde hoy mismo, y por decisión unánime de las asambleas de trabajadores, todos ellos han dejado de hacer horas extras y han comenzado a concentrase en los minutos del bocadillo. El comité de empresa (íntegramente CCOO) ha remitido a la dirección de la planta una tabla reivindicativa y ha instado a la dirección “a abrir de inmediato la negociación para apagar el conflicto antes de que vaya a más. La gente está muy harta y dispuesta a ir a intensificar la movilización, a ir a la huelga si la empresa termina por agotarnos la paciencia.”

“No es una plataforma descabellada, ni siquiera exigente. La empresa no tiene mucho esfuerzo económico que realizar, no se trata de un volumen importante de dinero. Lo que se le pide a Aernnova es sobre todo un gesto de consideración a la plantilla que hasta ahora, desde que abrió la planta, no ha tenido”, resalta , responsable del Sector Aeronáutico d de CCOO-Industria en Toledo.

Aernnova, multinacional española dedicada al diseño y fabricación de composites y estructuras para la industria aeronáutica, inauguró su factoría de Composites de Illescas hace ocho años, en febrero de 2011.

Aunque en otras plantas tiene su propio convenio colectivo -por ejemplo, las factorías toledanas de ICSA y AYA, que acaban de negociarlo y renovarlo hasta 2021-, a la plantilla de Illescas le aplica el convenio general de la Industria Química. En 2016, tras un conflicto que conllevó varias jornadas de huelga, se firmó de un Pacto con leves mejoras que el comité insta a renegociar para el periodo 2018-2020.

“Todas las peticiones de los trabajadores de Aernnova-Illescas están ligadas a la situación de la planta; a los problemas de organización de la producción y, sobre todo, a la ausencia de interlocución y diálogo social. Contrasta además la positiva evolución económica, tanto de la facturación como de los beneficios, con los bajos salarios de la plantilla”, explica Domingo.

En materia salarial, el comité reclama incrementos mínimos de entre el 2% (para los colectivos que más ganan) y el 2,4% (para los que ganan menos) en cada uno de los tres años de vigencia del nuevo Pacto de Empresa. Además, se piden mejoras progresivas en los pluses de Antigüedad, Nocturnidad, Eficiencia y Absentismo.

En materia de estabilidad en el empleo, se piden límites a la contratación temporal, que en la actualidad supera el 40% y que debería reducirse al 30% al finalizar 2018, al 25% en 2019 y al 20% en 2020. Se reclama también que la contratación temporal vía ETT no pueda superar el año; que los contratos en prácticas pasen a indefinidos a los dos años; y que a las personas que se reincorporen a la fábrica se les compute su antigüedad previa.

Respecto a la situación económica de la factoría, el comité destaca que “pese a la elevada deuda que tenemos con el Grupo y el altísimo interés que pagamos, las cuentas anuales de 2016 fueron satisfactorias y se obtuvo un beneficio de 1.154.000 euros. Ese año -el último ejercicio con las cuentas cerradas- Aernnova Composites Illescas incrementó la producción un 68%; los costes materiales crecieron un 94% pero la masa salarial sólo aumentó un 27%.

“Consideramos que las mejoras económicas que reivindicamos son totalmente asequibles y nos ayudarían a progresar, dado que desde sus inicios esta planta ha ido creciendo año a año, pero -aparte de las pequeñas subidas que tuvimos en 2016 tras el conflicto-, la empresa no ha hecho ningún movimiento respecto al trabajador”, señala , presidente del comité de empresa.

De hecho, un altísimo porcentaje de trabajadores abandona la planta en cuanto adquiere experiencia y puede encontrar mejores destinos laborales en el sector. Un trabajador que lleve en Aernnova Illescas desde su inauguración sólo cobra 11,2 euros mensuales más que otro que solo lleve un año.

“No se valora al trabajador con experiencia; la gente ve cómo se gestiona, cómo se planifica y el trato que reciben por parte de los mandos y de la dirección…; y muchos deciden rescindir sus contratos y cambiar a otras empresas”.

Esto, unido a la política de contratación, hace que “tengamos un índice grandísimo de temporalidad, pese a que llevamos dos años con carga de trabajo estable en la mayoría de los programas. Necesitamos mayor estabilidad en la plantilla para afrontar los retos tan competitivos en el sector”, subraya David Caballero.

La temporalidad y rotación de la plantilla redundan en problemas de no-calidad, que en la planta de Aernnova-Illescas alcanza unos índices por encima de la media en el sector, “lo que nos hace menos competitivos frente a nuestros mayores competidores”

“Se ha instado a la empresa a abrir una mesa de seguimiento para los costes de no calidad, la cual ha sido rechazada por parte de la dirección”, señala el presidente del comité de empresa. El comité sigue reclamando, y así lo ha incluido en su tabla reivindicativa, “una comisión de productividad en la que se explique la defectología y de dónde vienen los costes no calidad.”

También se ha reclamado, hasta ahora sin éxito, “hacer valer la comisión paritaria de eficiencia”, así como “crear una nueva de productividad y absentismo”, que en la planta de Aernnova-Illescas es también muy elevado debido a las deficiencias en materia de prevención, con “muchas lagunas en las evaluaciones de riesgos, motivo por el cual tenemos un alto índice de absentismo”, motivado por bajas por siniestralidad.