Según ha informado la Delegación del Gobierno en nota de prensa, uno de los dos cabecillas del grupo se abastecía de la droga en viajes frecuentes a . La sustancia era posteriormente manipulada en un taller mecánico con apariencia legal y trasladada a los domicilios de los dos máximos responsables, cada uno de ellos con su propia cartera de clientes.

Las investigaciones comenzaron después de que se recabaran informaciones relativas a la existencia de un grupo de personas que estarían distribuyendo cocaína en Talavera de la Reina y en localidades cercanas como Las Herencias, Alberche, Talavera la Nueva, o Pepino.

A medida que avanzaron las investigaciones los agentes pudieron identificar al responsable del grupo, un varón que cada diez días, aproximadamente, se desplazaba a la provincia de Madrid para abastecerse de cocaína y trasladarla hasta Talavera de la Reina, donde era manipulada en un taller mecánico en el que un trabajador estaba dado de alta para conferir apariencia legal al local, donde realmente se manipulaba la sustancia en tres prensas.

La droga, una vez adulterada, era trasladada a dos trasteros propiedad del cabecilla y su principal colaborador, teniendo cada uno de ellos una cartera de clientes adjudicada y haciéndose cargo de la del otro en caso de que alguno de ellos no pudiera atender a sus encargos por algún motivo.

La fase final de la operación tuvo lugar el 9 de mayo, fecha en la que se detuvo al cabecilla y a su máximo colaborador, a la pareja de este último que habría colaborado con los hechos y al empleado del taller que también realizaría funciones de custodia durante el tiempo que la cocaína permanecía en el local.

En los cuatro registros realizados, uno de ellos en el propio taller, los agentes se incautaron de 525 gramos de cocaína, 3.500 euros en efectivo, así como del instrumental necesario para el desarrollo de la actividad ilícita.