Se han realizado cinco registros domiciliarios donde se ha incautado un arma larga con el número de serie borrado y se ha desmantelado una plantación ‘indoor’ con 700 plantas de marihuana, según ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.

El Área de Patrimonio de la abrió una investigación para determinar la identidad de los delincuentes que estaban cometiendo numerosos robos con violencia e intimidación sobre personas de avanzada edad cuando éstas caminaban por la vía pública, a las que sustraían las joyas que portaban, por el procedimiento del tirón.

Los delincuentes, de nacionalidad española, abordaban a las víctimas, generalmente mujeres, con el rostro tapado, por la espalda y de manera sorpresiva. Lo hacían en calles o zonas poco transitadas, asegurándose que no hubiera cámaras de video-vigilancia ni testigos. Varias de sus víctimas tuvieron que ser atendidas en los servicios sanitarios por las heridas que les causaron, una de ella llegó a estar ingresada en la UCI del Hospital Virgen de la .

La Guardia Civil comprobó que se trataba de un grupo criminal muy violento que estaría formado por personas con fuertes vínculos familiares o de amistad, asentados como okupas en localidades de la comarca de Torrijos y Talavera de la Reina, por lo que iniciaron las gestiones necesarias para su identificación y la de los vehículos utilizados para cometer estos hechos.

DISPOSITIVO DE VIGILANCIA

Los primeros detenidos se producen cuando agentes de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo tenía montado un dispositivo de vigilancia. Desde la Central Operativa de Servicios de la Guardia Civil, que gestiona el teléfono de urgencias 062, son alertados de un nuevo hecho delictivo cometido en la localidad de Portillo, logrando detener el vehículo con el que los delincuentes habían huido cuando circulaba por una de las calles de Torrijos, deteniendo a cuatro de los personas, todos con numerosos antecedentes delictivos y que ya estaban siendo investigados por la comisión de estos hechos.

A raíz de estas detenciones la Guardia Civil realizó un registro domiciliario en la localidad de Noves, donde residía uno de ellos y se había detectado mayor actividad, hallando una báscula para el pesaje de las joyas, varias cadenas, una escopeta paralela del calibre 12 con el número de serie borrado y diversa munición de arma corta y larga.

Como continuación de esta investigación y en distintas fases de esta Operación KRATOS, se detuvo a una mujer en la localidad de Torrijos, a un hombre en localidad de Talavera y a otro en Barcience.

La explotación final de este operativo se desarrolló en la localidad de Carriches donde se realizaron cuatro registros, se detuvo a tres personas y se desmanteló una plantación ‘indoor’ de marihuana con 700 plantas.

La Guardia Civil con estas 10 detenciones ha desarticulado un grupo criminal y ha esclarecido 21 delitos, de los cuales 11 son de robo con violencia e intimidación, 3 delitos de lesiones, 1 delito de tenencia ilícita de armas, 2 delitos contra la seguridad colectiva, 1 delito de hurto, 1 delito contra la salud pública, 1 delito de defraudación de fluido eléctrico y 1 delito de pertenencia a grupo criminal.

Dos de los detenidos tenían órdenes judiciales de búsqueda y detención ordenadas por distintos juzgados, uno de ellos por no reingresar tras un permiso al centro penitenciario donde cumplía condena, encontrándose fugado desde el año 2013.