El detenido contrató un turismo de alta gama valorado en 60.000 euros en una oficina de , pero pese a que tenía que devolverlo a finales de febrero, los responsables de la agencia no volvieron a tener noticias del cliente, con quien no fue posible contactar de nuevo.

Después de la denuncia de la empresa perjudicada, las investigaciones condujeron a la recuperación del vehículo a principios de junio en una urbanización residencial de la capital castellano-manchega, así como a la detención del presunto autor de los hechos.