Los jóvenes treparon hasta un balcón situado en el primer piso, fracturaron un cristal y accedieron al interior del establecimiento. Un testigo que estaba en el lugar y presenció estos hechos, dio aviso inmediatamente a la Policía a través del teléfono de emergencias 091, personándose rápidamente una patrulla en el lugar, según ha informado la Policía Nacional en nota de prensa.

Para poder acceder al interior del establecimiento se precisó la colaboración de bomberos, que instalaron una escalera para facilitar la entrada a los agentes. Una vez en el interior, hallaron a uno de los presuntos ladrones agazapado en el sótano del edificio.

A pesar de que el otro autor trató de huir, fue localizado en un callejón sin salida que estaba próximo al lugar de los hechos. Ambos fueron detenidos y puestos a disposición judicial.