En total, la ‘Operación Malladas’ se saldó con 21 detenidos y 20 registros domiciliarios. De los detenidos, 17 han pasado a disposición judicial, y se ha decretado el ingreso en prisión para diez de ellos, mientras que siete están en libertad con cargos.

La operación ha sido llevada a cabo por la bajo la instrucción del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Numero Uno de Coria, y se ha desarrollado en las localidades cacereñas de Moraleja, Coria, Vegaviana, Huélaga, La Moheda de Gata, San Gil, Navalmoral de la y Cáceres, y en las poblaciones madrileñas de Torrejón de la Calzada, Villa de Vallecas y Navalcarnero, así como en la localidad de Casarrubios del Monte (Toledo).

Durante la operación se realizaron 13 registros domiciliarios simultáneos, seguidos de otros 7 registros sucesivos, en los que se han aprehendido diversas drogas, sustancias para su adulteración, efectos relacionados con el tráfico de drogas, una prensa artesanal, una envasadora, una maquina de contar billetes, dinero, armas de fuego cortas y largas, chalecos antibala, pistolas eléctricas tipo tasser, vehículos, teléfonos móviles, documentación de índole patrimonial, económica, y fiscal, así como otros efectos.

Los detalles de esta operación han sido aportados este martes en rueda de prensa en Cáceres por la delegada del Gobierno en Extremadura, , el general jefe de Zona de la Guardia Civil de Extremadura, , y el jefe de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Cáceres, David del Vas.

En su intervención, ha agradecido la labor de la Guardia Civil en esta “importante” operación que ha desmantelado, según ha resaltado, a un grupo con un “comportamiento peligroso”.

Por su parte, José Luis Gómez ha destacado el “excelente resultado” de esta operación así como su “complejidad” tanto en la investigación como en la “explotación y conclusión”. Además, ha resaltado el “elevado número de implicados” y que se ha desarrollado en “siete partidos judiciales de distintas provincias”.

Además, ha incidido en la “peligrosidad” de este grupo criminal por el número de armas y chalecos antibala hallados, algo que, según ha especificado, hace que a los implicados se les investigue por los delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, blanqueo de capitales y/o tenencia ilícita de armas.

DESARROLLO DE LA OPERACIÓN

Por su parte, Del Vas ha relatado el desarrollo de la operación que comenzó en febrero de este año cuando la Guardia Civil de Coria detuvo a varias personas por tráfico de drogas, que habían acudido a Moraleja a comprar estupefacientes. Esto se uno al hallazgo, el pasado mes de abril, de 10.060 euros en la cuneta de la carretera EX208 a la entrada de Moraleja, a unos 300 metros de un control de la Guardia Civil.

Este dinero, según ha señalado, probablemente habría sido arrojado antes de llegar al control por uno de los principales objetivos de la investigación para intentar evitar que se los intervinieran.

Estos datos, unidos a la investigación llevada a cabo por parte del Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidrogas de la Comandancia de Cáceres, permitieron “desvelar y evidenciar” que en la localidad de Moraleja existía un “clan familiar” que conformaba un grupo criminal dedicado a la venta de drogas, tanto heroína como cocaína, hachís, marihuana, MDMDA y anfetaminas.

Los cabecillas de este clan familiar son un matrimonio de entre 30 y 35 años y, entre los detenidos se encuentran dos personas octogenarias que fueron puestas en libertad debido a su edad. Del Vas ha destacado que el matrimonio implicado tenía “un tren de vida absolutamente impropio de gente que está cobrando el paro” ya que, según ha especificado, esta pareja cobraba una prestación por desempleo.

Paralelamente al tráfico de drogas, el Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidrogas inició una investigación de índole económica, “muy compleja” y que consiste en “conseguir desvelar la supuesta comisión de un delito de blanqueo de capitales”, ya que los investigados habían conseguido acumular un importante incremento patrimonial que no se correspondía con sus ingresos lícitos.

Así se identificaron “numerosos bienes muebles e inmuebles”, adquiridos la mayoría de ellos a través de testaferros “para ocultar la identidad del titular real del bien” y “simular el origen lícito” del dinero con el que fueron adquiridos, para lo cual utilizaron a los hijos menores de edad de parte de los investigados, con edades comprendidas entre los siete meses y los diecisiete años.

Del Vas ha destacado que la “mayoría” de los inmuebles adquiridos se realizaban sin formalizarse mediante contrato privado de compraventa y/o sin realizar escritura notarial, por lo que conseguían así “ocultar la verdadera titularidad” de éstos, que pagaban en metálico. Pasado el tiempo los inmuebles pasan a ser propiedad de los hijos menores mediante una escritura notarial de donación.

Además, el procedimiento de la compra de vehículos era “similar” por lo que la Guardia Civil “sospecha” que, para el desarrollo de todas las transacciones de los bienes muebles e inmuebles, “dada su complejidad, hay que tener ciertos conocimientos legales, contables y fiscales, pudiendo por ello haber contado con el asesoramiento de expertos en estas áreas”.

En cuanto a la investigación del tráfico de drogas también presentó “complejidad” porque “los investigados llevaban una vida aparentemente normal”, lo que conseguían mediante “la adopción de numerosas medidas de seguridad”.

No obstante, la Benemérita ha conseguido identificar a los miembros de este grupo criminal y a 33 clientes y a sus proveedores, localizando los lugares donde se desarrollaba el tráfico de drogas, entre ellos cabe destacar los centros de abastecimiento de drogas, un centro de adulteración de al menos cocaína, los pisos donde se almacenaba la misma, algunos de los cuales eran de pisos de seguridad, a los que solo acudían los principales investigados, así como los puntos de venta.

Asimismo, la investigación ha permitido conocer el carácter “violento” del grupo criminal, que “amenazaba” a sus clientes para cobrarles el dinero de la venta de drogas.

Cabe destacar asimismo que una parte de la venta de drogas se vendía “fiada”, favoreciendo el tráfico de drogas a personas sin recursos económicos e interesadas en desarrollar esta actividad delictiva, pues no debían de pagar la droga adquirida hasta que se la vendieran a sus clientes, con ello captan un mayor número de clientes, acaparan mayor cuota de mercado, realizaban mayores ventas y obtenían mayores beneficios económicos.

Los 21 detenidos están acusados de tráfico de drogas, blanqueo de capitales, tenencia ilícita de armas y/o pertenencia a grupo criminal, de los que 17 fueron puestos a disposición judicial. De ellos, para 10 han ingresado en prisión, y siete están en libertad con cargos.

De los otros cuatro detenidos, fueron puestos en libertad por la Guardia Civil en calidad de investigados por delitos de pertenencia a grupo criminal, blanqueo de capitales y/o tenencia ilícita de armas (armas de fuego cortas), los cuales fueron puestos en libertad por motivos de edad y/o salud.

Con esta operación, la Guardia Civil considera que se “ha descabezado y erradicado” un importante grupo criminal, dedicado al tráfico de drogas en toda la provincia de Cáceres. La investigación continúa abierta para proceder al esclarecimiento de todos los delitos cometidos por la organización.