La diputada responsable de los servicios medioambientales de la Diputación de Toledo, , ha asistido a la colocación de dos desfibriladores en las instalaciones destinadas a la educación ambiental que la Institución gestiona en la Finca El Borril, en el término municipal de Polán, y el Vivero Educativo “Taxus”, en Toledo.

Se trata de dos centros que reciben al año más de 21.000 visitas, por lo que se ha considerado la oportunidad de colocar dos de los desfibriladores que la Diputación ha distribuido en centros municipales y deportivos por toda la provincia con una inversión estimada de 250.000 euros.

La Finca “El Borril” acoge cada año más de 15.000 visitas, mientras que el Vivero recibe alrededor de 6.000 visitantes, en su mayoría escolares, por lo que queda de manifiesto la importancia de contar con un desfibrilador como medida necesaria para evitar situaciones no deseadas.

La prevención preside la colocación de ambos desfibriladores como tratamiento eléctrico, que aplicado en los primeros minutos constituye la medida más eficaz para restablecer el ritmo cardíaco en casos de muerte súbita.

Al igual que se ha producido en el conjunto provincial, la colocación de un desfibrilador semiautomático en El Borril y otro en el Vivero cumplirán el objetivo de atender las posibles situaciones de riesgo provocadas por el colapso cardíaco provocado por fibrilación ventricular.

Para atender estos aparatos con total garantía de éxito en caso de necesitarse su uso, los profesionales de ambos centros han superado previamente un plan de formación cardiopulmonar básico para saber utilizar el DESA, impartido por

monitores del área sanitaria de Cruz Roja, competentes en socorrismo y primeros auxilios, del mismo modo que se ha realizado en el conjunto de la provincia para los empleados municipales.

Las instalaciones medioambientales dependientes de la Diputación son ahora, por tanto, más seguras, pues cuentan con desfibriladores con autochequeo periódico, indicaciones de ayuda RCP, que diagnostica y trata la parada cardiorrespiratoria cuando es debida a la fibrilación ventricular o a una taquicardia ventricular sin pulso, restableciendo un ritmo cardíaco efectivo eléctrica y mecánicamente.

De este modo, tanto El Borril como el Vivero “Taxus” continuarán desarrollando sus actividades, relacionadas con el bosque mediterráneo, los hábitats de animales autóctonos, rutas de senderismo, talleres y actividades sobre plantas de origen toledano, y un largo etcétera de propuestas y acciones medioambientales, pero ahora con el añadido de contar con dos desfibriladores preparados para responder con eficacia a cualquier contratiempo.-