Así se ha referido Blasco este jueves en el Campus de Toledo de la (UCLM) donde ha ofrecido la conferencia ‘El papel de los telómeros en el cáncer y en el envejecimiento’.

Blasco ha destacado la relación entre el acortamiento telomérico y la longevidad y marcado la singularidad del cáncer frente a otras patologías relacionadas con el envejecimiento, según ha informado la UCLM en una nota de prensa.

La científica alicantina ha participado en la iniciativa del Vicerrectorado de Investigación y Política Científica ‘12 meses 12 investigadoras’ incidiendo en su trabajo de más de 20 años centrado en demostrar la relevancia de los telómeros y de la telomerasa en el cáncer, así como en enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Ha destacado la que constituye su área de especialidad, que es la erosión de las estructuras que protegen los extremos de los cromosomas humanos, los telómeros, “esenciales para la vida”.

Su acortamiento, ha dicho, “es una causa primaria que desencadena otras”, y se acortan “a consecuencia de cómo está diseñada la vida” a través de los procesos de división celular.

En su intervención se ha referido a la telomerasa, una enzima que compensa el acortamiento telomérico cuyos descubridores, , y recibieron en 2009 el Premio Nobel de Medicina.

En este punto, ha destacado la singularidad del cáncer frente a otras enfermedades asociadas al envejecimiento. “La diferencia fundamental es que en el cáncer las células dañadas son inmortales gracias a la telomerasa”.

Blasco ha afirmado que la longitud de los telómeros determina la longevidad y apuntó que si un individuo nace con estas estructuras más cortas debido a una mutación, aumenta la probabilidad de desarrollar de forma prematura enfermedades relacionadas con la degeneración de los tejidos.

Además, ha insistito en que los telómeros no son iguales en todos los individuos, de forma que las personas con los telómeros más cortos tienen mayor riesgo de desarrollar patologías relacionadas con el envejecimiento como el infarto de miocardio.

Por otra parte, ha explicado las investigaciones llevadas a cabo con ratones sin telomerasa, que se mostraron resistentes al cáncer, lo que ha conducido al desarrollo de inhibidores de esta enzima para el tratamiento de esta patología.

MARÍA ANTONIA BLASCO

María Antonia Blasco obtuvo su doctorado en 1993 en el ‘Severo Ochoa’ bajo la supervisión de . Ese mismo año se trasladó a en (EEUU) para incorporarse al laboratorio dirigido por Carol W. Greider en calidad de becaria posdoctoral.

En 1977 regresó a España para establecer su propio grupo de investigación en el . En 2003 se trasladó al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas como directora del programa de Oncología Molecular y jefa del grupo de Telómeros y Telomerasa. En 2005 fue nombrada vicedirectora de Investigación Básica del CNIO y en junio de 2011 directora.

Blasco ha publicado más de 250 artículos científicos en revistas internacionales y nacionales. Sus logros han sido reconocidos a través de premios. Además, tiene dos doctorados ‘honoris causa’ de la y de la . En octubre de 2017 recibió la Científico de la Comunidad Valenciana.