En una nota de prensa, señala que los hechos denunciados están siendo impugnados por la empresa y que la “totalidad” de los trabajadores han expresado su opinión a través de un comunicado redactado “voluntaria y libremente” negando todas las acusaciones. “No existe ningún procedimiento contra la empresa ni contra mi persona, por lo tanto solicito que no se sigan vertiendo falsedades que están muy lejos de la realidad”, añade.

“En mi opinión hay un interés espurio de venganza de alguna extrabajadora mal aconsejada, lo que nos está ocasionando un daño irreparable”, afirma el diseñador, quien agrega que lo que se está diciendo sobre su empresa “se está magnificando con titulares que no solo distorsionan la realidad sino que están dañando mi imagen como creador de moda”.

Bajo su punto de vista, su empresa es “pequeña y honrada” y ha luchado siempre por mantener los puestos de trabajo, incluso en épocas de crisis. “Son muy pocas las industrias textiles creadoras de moda que quedan en España y en Castilla-La Mancha en particular, como para tirar por la borda los años de sacrificio y de trabajo de ya dos generaciones”.

También ha dado las gracias por todas las expresiones de cariño y de afecto que está recibiendo por parte de “muchísimos” castellano-manchegos y de sus clientas “de toda España”. “El que me conoce sabe que lo único que sé hacer es trabajar honradamente por llevar el buen nombre de y mi región lo más alto que pueda”.

“Aunque soy joven, hechos como este que vierte tanta mentira sobre mí, me desilusionan y distorsionan mi trabajo creativo. Sigo luchando con ilusión porque no sé hacer otra cosa. Todo mi esfuerzo seguirá volcado en la elegancia de mis trajes y en que mis clientas se sientan especiales con ellos. Yo seguiré como siempre a lo mío: a seguir apostando por la moda española, hecha en Castilla La Mancha”, concluye.