“La gravedad de las circunstancias del caso y de los daños producidos en una especie en peligro de extinción, que incluyen la pérdida de los cuatro cachorros de la lince muerta, motiva esta decisión de la asociación que en breve remitirá al Juzgado toda la documentación precisa para que se verifique la personación”, ha informado en nota de prensa la organización conservacionista.

“Se pedirá la máxima pena que permite el artículo 334 del vigente código penal para delitos contra la fauna protegida, y que puede llegar hasta los dos años de prisión y hasta los cuatro años de inhabilitación para cazar. Asimismo, se solicitará una cuantiosa indemnización económica que podrá superar los 100.000 euros por los daños al patrimonio natural”, han explicado desde Ecologistas en Acción.

Tras destacar tanto la investigación del Seprona, como la actuación de los agentes medioambientales que también intervinieron en las actuaciones, la organización se ha mostrado confiada en que “en breve se tengan noticias similares y se detenga a cada uno de los culpables de las muertes de los otros tres linces que han aparecido con disparos o atrapados en cepos y lazos en este nefasto año para el lince ibérico en Castilla-La Mancha”.

Ecologistas en Acción, que fue quien denunció públicamente todas estas muertes de linces, “sigue echando en falta las actuaciones por parte del ”. “A día de hoy la Consejería de Desarrollo Sostenible no ha contestado a las peticiones de información realizadas el cuatro de octubre pasado y tampoco ha anunciado si se han tomado medidas cautelares o de otro tipo en los cotos de caza donde se produjeron los hechos”, han denunciado.

De ahí que Ecologistas en Acción ha pedido una reunión tanto en la Consejería como en la Delegación Provincial de Toledo para que informen de sus actuaciones y para que expliquen su falta de transparencia y de diligencia en la persecución de acciones de caza que están suponiendo un daño enorme para la biodiversidad.