Así lo ha señalado el comisario de la exposición, Ricardo Hurtado, que acompañado por el arzobispo de Toledo, , ha indicado que “quizás sea la pieza más representativa debido a que es lugar donde se ora, se estudia y se tiene esa soledad dentro del claustro carmelitano”.

El padre ha explicado que el nombre de la exposición se debe a que tienen dos reliquias; un trozo de hiedra que plantó Santa Teresa en Toledo y un trozo de ciprés que plantó de la Cruz en .

Según Plaza, “son dos plantas que simbolizan muy bien a estas dos figuras”, ya que la hiedra sería Santa Teresa por ser aquella mujer que en “las condiciones más adversas pudo crecer y mantenerse frondosa y lozana, y San Juan de la Cruz es el ciprés, por ser el árbol que une la tierra con la espiritualidad, con el cielo”, ha detallado.

Además, ha recalcado que las dos razones de la exposición es sumarse a la celebración del 30 aniversario de Toledo como Ciudad Patrimonio de la Humanidad y al año jubilar teresiano.

La exposición, ha detallado su comisario, es un lugar donde los visitantes se van a encontrar piezas artísticamente “importantes” y alguna “grande”, pero también van a encontrar “objetos cotidianos”, porque de lo que se trata, a su juicio, es de “darle imagen a la vida y a la obra de Santa Teresa de Jesús”.

Algunas de las piezas que se encuentran en la exposición son una reproducción del último hábito usado por Santa Teresa, —el original se encuentra en las Carmelitas Descalzas de Toledo—, la primera edición de las cartas de Santa Teresa comentadas por el , de 1558, una copia manuscrita de ‘Noche Oscura’ códice de Toledo, de 1618, o un soleo del lacre usado por Santa Teresa en sus cartas y cuño —vaciado original—, entre otras.

EL COLOR EN LA EXPOSICIÓN

, el padre ha explicado que también es “muy importante” el color en la exposición. Así ha indicado que el primer color es el rojo “porque es el que se ha utilizado siempre para simbolizar la humanidad de Cristo y la encarnación de Cristo”, ha añadido.

color, ha continuado, es el gris porque es el que se utiliza “para que la gente se concentre. En ese momento, muy bonito de la conversión de Teresa, es donde hay que dejarse mirar, no solamente mirar lo que hay, sino dejarse mirar por lo que hay”, ha subrayado. Y el último es el blanco, el color de las celdas de las madres.

Tras la explicación, el padre Plaza ha entregado al arzobispo de Toledo una carta sellada con el sello “preferido” que usaba Santa Teresa de Jesús, formado por un águila imperial y una cruz.

En este sentido, Braulio Rodríguez ha agradecido este obsequio y ha señalado que esta muestra es una oportunidad para “volver a ver el interior de la ciudad”, porque a su juicio, la ciudad de Toledo, a parte del exterior, tiene en el interior lugares “mucho más evocadores”.

En este sentido, el arzobispo ha asegurado que “los lugares se ensamblen con las personas y las almas que las habitan o lo visitan, como en este caso, cuando Santa Teresa venía por Toledo”. Por último, ha recalcado que la estancia de Santa Teresa en Toledo “siempre se quedó reseñada en su alma”.