Los medios de comunicación publicaban ayer las declaraciones del director del proyecto de parque temático que se pretende instalar en , Erwan de la Villeon, en las que dijo que el espectáculo nocturno en este parque se estrenará en el 2019 “sí o sí”. O, lo que es lo mismo, sí o sí se aprobará el proyecto, y se hará cuando la empresa quiere.

Puy du Fou se adelanta así, con unos modos y maneras que denotan una prepotencia cercana a la amenaza, a lo que se supone debe ser el resultado de un procedimiento legal en el que es el el que debía tener la última palabra.

La rotunda afirmación muestra con meridiana claridad la actitud con la que Puy du Fou afronta el proceso de implantación del proyecto y causa verdadera perplejidad porque debe ser la primera vez que un promotor privado se permite hablar en esos términos en la historia de Castilla-La Mancha.

¿Cómo es posible que alguien haga semejantes afirmaciones menospreciando de forma tan contundente lo que debe ser el resultado de todo un proceso legal y de participación ciudadana?

Resulta evidente que Puy du Fou no ha venido a Toledo, como pretende dar a entender el representante de la empresa, a hermanarse con la ciudad y su riqueza cultural, sino más bien a imponer su proyecto, por las buenas o por las malas.

Nos preguntábamos qué tipo de empresa y de filosofía de trabajo traía el Puy du Fou. Hoy lo sabemos mucho mejor: la del ordeno y mando. Muy lejos de los principios democráticos y de legalidad que rigen en Castilla-La Mancha y en España.

¿Va a permitir el Gobierno de Castilla-La Mancha y la ciudad de Toledo tal ejercicio de matonismo empresarial? ¿Tal falta de respeto a la ciudadanía, a Toledo y a Castilla-La Mancha?

¿Va el Gobierno de Castilla-La Mancha y la ciudad de Toledo a responder como se debe a semejantes manifestaciones?

Señoras y señores de las administraciones, nos gustaría oír su respuesta.