El monarca, que llegaba pasadas las 12.00 horas a la Catedral toledana donde aguardaban decenas de vecinos que le han vitoreado a su llegada, ha estado acompañado en todo momento por una comitiva formada por el ministro de Educación, y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo; el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, ; el presidente de las Cortes regionales, ; el presidente autonómico, ; la alcaldesa de la ciudad, ; el arzobispo de , Braulio Rodríguez Plaza; y el comisario de la exposición, .

ha sido nombrado al finalizar la visita Canónigo Honorario de la Catedral de Toledo, distinción que ostentan todos los monarcas desde ; y ha estampado su firma en el Libro de Honor.

Como curiosidad, ha podido ver la firma de su bisabuelo , que también dejó constancia de su visita en este libro al tiempo que fue nombrado igualmente Canónigo Honorario.

MÉNDEZ DE VIGO: “VALE LA PENA LA VISITA”

El ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, ha reconocido en declaraciones a los medios al terminar la visita que “merece la pena” visitar Toledo para pasar por esta exposición, que ha calificado como “absolutamente deslumbrante y magnífica”.

“Hay tapices, hay pinturas, hay casullas… la verdad es que hay que venir a verla. No hay que destripar la exposición, es mejor animar a la gente a que venga a Toledo”, ha indicado.

Según ha dicho, lo que más le ha gustado es “uno de los tapices que marca el comienzo de la epopeya colombina”, además de varios cuadros y casullas: “No sé cómo el cardenal Cisneros, que llegó casi a los 80 años, podía soportar aquél peso”.

En opinión del también portavoz del Gobierno, esta muestra “sirve para tomar cuenta de cómo se forjó la unidad de España hace más de 500 años”. “Y de cómo somos hoy lo que somos, un gran país en Europa, a la vanguardia de y con una gran proyección gracias a la cultura en español, importante para los más de 500 millones de personas que hablan nuestra lengua”.

Fotos: Casa Real.