Así lo han pedido con motivo de la inauguración de su , que acogerá en la ciudad de hasta el próximo viernes a más de 700 expertos nacionales e internacionales para abordar los principales avances y controversias en la lucha contra el sida, entre los que se encuentran novedades en la consecución de una cura funcional ante el virus, la mejora y simplificación de los tratamientos o un mejor conocimiento y control de las comorbilidades y las necesidades de los pacientes de mayor edad.

Según los últimos datos de la Estimación del Continuo de Atención del VIH en España, correspondientes a 2016, el 86,2 por ciento de la población española con VIH estaba diagnosticada, el 93,4 por ciento ya recibían tratamiento y la supresión viral se encontraba en el 90,4 por ciento de los casos. Así, España solo se encuentra por debajo del primer Objetivo 90-90-90 planteados por ONUSIDA para 2020.

Al respecto, GeSida señala que estos datos “ponen de manifiesto que no se puede bajar la guardia y que será necesario realizar esfuerzos adicionales para alcanzar estos objetivos, fundamentalmente en el diagnóstico precoz de la enfermedad”. Además, insisten en que el número de casos de nuevas infecciones anuales es “muy elevado”, por lo que ven necesarias nuevas herramientas como la profilaxis pre-exposición (PrEP) en grupos con elevado riesgo de infección, que ha sido incluida en la financiación pública desde el pasado 1 de noviembre.

“Es una decisión acertada y esperada desde hace años, pero que ahora ha de llevarse a la práctica y complementarse con otras nuevas medidas que permitan reducir las nuevas infecciones en nuestro país. Estamos a disposición de las administraciones del Estado y de las comunidades autónomas para una óptima implementación de esta estrategia, que representa una ocasión única para mejorar la planificación de la prevención y el control de las infecciones de transmisión sexual en España”, ha asegurado el presidente de GeSida, .

Otro tema que piden abordar es el envejecimiento de las personas que tienen el virus. “Actualmente, gracias a los tratamientos antirretrovirales disponibles, las personas con el VIH tienen un buen pronóstico de salud y una esperanza de vida que casi se aproxima a la de las personas sin el virus. Como consecuencia de estos avances, en la actualidad, las causas principales de enfermedad y muerte entre las personas con el VIH son las enfermedades asociadas a la edad; por lo que su prevención, diagnóstico, cuidados y tratamiento son una prioridad en la atención médica”, ha destacado el doctor José Antonio Pérez Molina, del y Cajal de .

Las personas con VIH son clasificadas como pacientes de edad avanzada a partir de los 50-55 años, mientras que en medicina general las personas son clasificadas como mayores y pueden acceder a la atención geriátrica a la edad de 75 años. En los países desarrollados, se estima que el 30 por ciento de todos los adultos con el VIH tiene 50 o más años, y es probable que para la próxima década más de la mitad de las personas infectadas por el VIH sean mayores de 50 años.

Así, las personas que viven con VIH presentan más comorbilidades y pueden presentar un envejecimiento más precoz que aquellas no infectadas por el virus. Por ello, piden establecer unos cuidados especiales de estas personas para reducir su morbilidad y mortalidad, así como para mejorar su calidad de vida. Entre otras medidas, consideran que deben establecerse mayores controles y seguimientos ante la aparición de patologías comunes en este ámbito, como es el caso de la hipertensión arterial, la diabetes, la EPOC, deterioro de la función renal, menor densidad ósea o tumores, entre otros.