Braulio Rodríguez era actualmente arzobispo de Valladolid y sucederá a Antonio Cañizares, que tiene una nueva responsabilidad en el Vaticano como Prefecto para la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

La portavoz del Ejecutivo autonómico, Isabel Rodríguez, aseguró hoy que el Gobierno regional espera que las relaciones con el nuevo arzobispo de Toledo sean igual de cordiales que las que ha mantenido con Antonio Cañizares, durante su mandato al frente de la Iglesia toledana.

El Gobierno castellano-manchego recuerda que las relaciones con Antonio Cañizares han sido muy positivas para la cooperación institucional con la Diócesis de Toledo.