Los hechos han ocurrido este mes de octubre cuando una patrulla del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Toledo ha detectado un vehículo circulando por la autopista AP-36 (Ocaña-La Roda) a 166 kilómetros por hora, dentro del término municipal de Villatobas, estando la vía limitada a 120 kilómetros por hora, según ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.

Cuando la Guardia Civil se dirigía a detener la marcha de este vehículo para notificar a su conductor la infracción que había cometido, éste intentó darse a la fuga haciendo caso omiso a las señales acústicas y luminosas procedentes del vehículo oficial así como de las indicaciones manuales de los agentes.

Cuando el vehículo estaba parado la Guardia Civil ha identificado a su conductor, un hombre que ya había sido detenido en 15 ocasiones por este Cuerpo, y a otras tres personas que lo acompañaban, una de ellas también con numerosos antecedentes delictivos.

La Guardia Civil ha inspeccionado el vehículo y descubierto en el maletero una jaula que contenía 17 erizos, por lo que ante la sospecha de que pudiera tratarse de una especie protegida, se ha trasladado a los animales hasta el puesto de la Guardia Civil de Ocaña. Los animales han sido entregados a un agente medioambiental para su traslado al (CERI) de Sevilleja de la Jara.

El erizo común europeo es una especie protegida por la Ley de Protección de la Junta de Castilla-La Mancha, por lo que se ha imputado a las cuatro personas que viajaban en el vehículo un delito relativo a la protección de la flora y fauna.

Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Guardia de Ocaña.