Así, solicita que se modifique la actual planificación hidrológica de la Demarcación Hidrográfica de la parte española del río Tajo “para que se busquen alternativas al trasvase, sobre todo el uso de las desaladoras o desalinizadoras de agua de mar que han sido financiadas con fondos de ”, según ha informado el PSOE en nota de prensa.

Gutiérrez explica en su misiva que estas desaladoras se están utilizando “sin que hayan sido finalizadas en su totalidad las fases para que funcionen al cien por cien de su capacidad, por lo que no pueden estar a pleno rendimiento”. Recuerda que en varias ocasiones se ha instado al a que se terminen de construir para que así “no solo no se tengan que devolver gran parte de los 600 millones de euros de fondos comunitarios que se destinaron a esta finalidad sino sobre todo para tener una alternativa real al trasvase Tajo-Segura”.

El europarlamentario socialista indica que el Tajo actualmente se encuentra “degradado y esquilmado por el brutal saqueo que está sufriendo en forma de trasvases, especialmente en los últimos años” y por ello considera “necesario” cambiar el modelo de gestión de los recursos hídricos en España para garantizar el sostenimiento medioambiental del Tajo.

Así propone que en la evaluación general del segundo ciclo de los Planes Hidrológicos de Cuenca (PHC), que la Comisión Europea está llevando a cabo, “sería imprescindible para la supervivencia del río que, en el informe sobre la aplicación de la Directiva Marco sobre Aguas, la Comisión sugiera al Gobierno de España el adoptar las medidas necesarias para garantizar el caudal ecológico del Tajo y garantizar su sostenibilidad”.

Igualmente, Gutiérrez ante la “dramática situación del río” y la “extrema gravedad” del estado de los embalses de cabecera, insta a que expertos de la UE realicen una visita al Tajo y sus embalses “y que además procedan a apercibir al Gobierno de España ante este hecho extremo, desde los puntos de vista medioambiental, y negligente, como el político”.

Para el responsable socialista, a pesar de la sequía y que las reservas de Entrepeñas y Buendía han ido descendiendo paulatinamente durante los últimos años, “el Gobierno de España ha seguido autorizando trasvases desde estos pantanos de la cuenca del Tajo hasta el río Segura”. “Hasta 23 trasvases desde junio de 2015 hasta la actualidad, siete de ellos por debajo de los 400 hectómetros cúbicos que recoge el famoso Memorándum del como umbral mínimo no trasvasable, y que suman 395,5 hectómetros cúbicos trasvasados”.

NO SE GARANTIZA LA SUPERVIVENCIA DE ESPECIES

En estos momentos, el río Tajo no está actuando como corredor, “ni mantiene la funcionalidad ecológica mínima” para garantizar la conservación de las especies que en él habitan, tanto la flora como la fauna, a medio y largo plazo. La regulación hídrica de la cabecera del Tajo está “en conflicto” con los caudales ecológicos establecidos. “Dicha afección se traduce en un impacto negativo tanto para los valores ambientales asociados al río, como al estado de conservación de hábitats y especies de los lugares de la Red Natura 2000”, asegura.

Gutiérrez acompaña este escrito de unas fotografías tomadas recientemente de los embalses de cabecera, así como del río a su paso por la ciudad de de la Reina. “En cualquier caso, se trata de testimonios visuales del terrible estado en el que se encuentran los pantanos y las consecuencias para la cuenca por el Tajo Medio; espumas a su paso por , plagas de insectos, balsas de algas a su paso por , etcétera. Todo ellos consecuencia del aumento de las temperaturas, el estancamiento de las aguas y, por ende, la ausencia de caudal circulante”, concluye.