Estos detectores trabajan en el marco del Proyecto SMART, que tiene como objetivo monitorizar continuamente el cielo con el fin de registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar, ha informado La Hita en nota de prensa.

El evento ha sido analizado desde la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa por el investigador responsable del Proyecto SMART, el profesor Madiedo de la Universidad de Huelva. Este análisis ha permitido determinar que la roca que originó este fenómeno entró en la atmósfera a unos 65 mil kilómetros por hora sobre el norte de la provincia de .

Esta enorme velocidad hizo que la roca se volviese incandescente, generándose así una brillante bola de fuego a una altitud de unos 91 kilómetros. El fenómeno fue tan brillante que pudo ser visto desde más de 400 kilómetros de distancia.

La bola de fuego avanzó en dirección noreste, finalizando a una altitud de unos 35 kilómetros sobre la provincia de . Pudo ser grabada también por los detectores que el proyecto SMART opera en . La roca se destruyó completamente en la atmósfera, sin que ningún fragmento llegase a caer al suelo en forma de meteorito.