Su trabajo, titulado ‘Chemogenetic Silencing of the Locus Coeruleus-Basolateral Amygdala Pathway Abolishes Pain-Induced Anxiety and Enhanced Aversive Learning in Rats’ y ublicado en la revista Biological Psychiatry, ha recibido el premio en la categoría de ‘Investigación Básica’ que anualmente convoca la y la , y cuyo acto de entrega ha tenido lugar esta semana, en la jornada del martes, en el Paraninfo de la institución académica salmantina.

El trabajo “demuestra que la inhibición de las neuronas del locus coeruleus(LC) que se proyectan a la amígdala basolateral (BLA) alivia la ansiedad derivada del dolor crónico”, ha apuntado la Universidad de Salamanca.

“Estos hallazgos demuestran que la información nociceptiva y cognitivo-emocional se procesan de manera independiente, reforzando la teoría de que hoy día se debe tratar a cada paciente de forma personalizada, y eso incluye el ámbito sensorial, el emocional y el cognitivo”, ha señalado Berrocoso, responsable del proyecto y autora de correspondencia de la publicación.

“Estos datos nos acercan a conocer mejor el problema, mejorar el diagnóstico y tratamientos existentes, así como al desarrollo de nuevas dianas terapéuticas con fármacos betabloqueantes”, ha añadido a través de la información remitida por la USAL a Europa Press.

INVESTIGACIÓN CLÍNICA

En cuanto a la categoría de investigación clínica, este año el premio ha recaído en dos trabajos: ‘Deficient Inhibitory Endogenous Pain Modulation Correlates With Periaqueductal Gray Matter Metabolites During Chronic Whiplash Injury’, de Diego Serrano; y ‘Results of the Use of a Simulator for Training in Anesthesia and Regional Analgesia Guided by Ultrasound’ de Jorge Muriel-Fernández.

El proyecto del Diego Serrano, profesor en la (), evidencia que los pacientes con latigazo cervical crónico presentan una disminución en la capacidad endógena de modular su dolor, es decir, pierden la capacidad de inhibir su dolor.

Además, el documento recoge la observación de cambios en ciertos metabolitos cerebrales en los centros que procesan el dolor, ha apuntado la Universidad de Salamanca tras la entrega del premio en el Paraninfo.

Todavía se desconoce el motivo por el cual algunas personas desarrollan dolor crónico después de sufrir un esguince cervical, no obstante, se conocen ciertos factores que son determinantes como, por ejemplo, las estrategias de afrontamiento de la lesión, ha explicado la USAL.

“Se ha demostrado en estudios previos que los altos valores de catastrofismo y las expectativas negativas de recuperación son factores que influyen en la rehabilitación del paciente”, ha reseñado a este respecto el premiado.

Aunque “es pronto” para trasladar estos resultados a la práctica clínica, el experto asegura que son el punto de partida para investigar más sobre los mecanismos patofisiológicos que están involucrados en el desarrollo de dolor crónico y mejorar su tratamiento, ya que al ser “muy incapacitante afecta enormemente la calidad de vida de los pacientes”.

Por su parte, Muriel-Fernández, de la Universidad de Salamanca, ha demostrado con su investigación que la simulación computacional en el campo del dolor presenta “múltiples ventajas respecto a técnicas educativas más tradicionales”, ya que reduce el tiempo de aprendizaje, reproduce escenarios artificiales que serían imposibles en un contexto real, prepara ante situaciones de crisis, proporciona un ambiente protegido de coordinación de equipos y permite recibir ‘feed-back’ del profesor.

Por ello, según el propio premiado, “es necesaria la introducción de las modalidades de simulación en un plan de estudios en tratamiento del dolor que incluya la participación de un grupo multidisciplinario constituido por médicos, personal sanitario, educadores, ingenieros informáticos y alumnos”.