El joven, que se desplazó a Milán el pasado viernes 28 de abril junto a un grupo de amigos para celebrar una despedida de soltero y fue hallado de madrugada tirado en las vías de la estación Garibaldi, con graves lesiones y sin recordar nada de lo ocurrido, deberá permanecer controlado entre 24 y 48 horas en la (UCI) de este hospital de Toledo para valorar si el traslado ha ocasionado algún daño a su estado, según ha detallado a el tío de Daniel, .

Aunque la familia inició conversaciones con el , la Embajada e instituciones competentes de la Seguridad Social para solicitar apoyo económico, no lo consiguió, de modo que han sufragado los 12.000 euros que ha costado el traslado con las aportaciones de “tíos, primos y hermanos; cada uno lo que ha podido”, según ha relatado a Europa Press el padre del joven.

Daniel Rodríguez ha pasado sus primeros momentos en España rodeado de familiares y amigos que se han desplazado al aeropuerto madrileño a recibirle, y ahora continuará su rehabilitación en este hospital de Toledo, “más tranquilo y sin la barrera del idioma”, estando previsto que el tratamiento se prolongue al menos nueve meses más.

Mientras tanto proseguirá la investigación abierta en Milán para esclarecer qué ocurrió aquella noche para que este joven físico e ingeniero electrónico que trabaja para el , un centro mixto del y de la , acabara tirado en las vías de una estación de tren.

La familia, que no descarta que el joven haya podido ser víctima de una agresión, denunció el asunto ante el Juzgado, contratando los servicios de un abogado para tener una representación en la ciudad milanesa ahora que han regresado a España y para prevenir que se “pueda dar carpetazo al caso”.

Hasta el momento no se han producido detenciones y se ha decretado el secreto de sumario sobre las actuaciones, por lo que la familia no cuenta con mucha información; se han visionado las cámaras de la estación, se han rastreado los vagones que pasaron a la hora en que Daniel fue hallado tirado en las vías y se ha tomado declaración a varias personas. El siguiente paso es rastrear el móvil del joven en busca de información que pueda ser útil para la investigación.