El delegado provincial de Industria, Energía y Medio Ambiente, Tomás Villarrubia, destacaba en la localidad toledana de Oropesa que “Castilla-La Mancha se ha situado como un referente en el ámbito internacional de la investigación, conservación y recuperación de aves rapaces. Algo que se ha conseguido gracias a la apuesta del Gobierno regional por el cuidado de nuestra naturaleza y gracias al trabajo callado y sacrificado que durante muchos años ha sido desarrollado por profesionales como los del Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas (CERI) de Sevilleja de la Jara”.

Y es que los responsables del CERI de Sevilleja de la Jara han colaborado con la Alianza para la Conservación de las Águilas (ECA) en la organización en la localidad toledana de sendos cursos internacionales que giran en torno a la conservación de aves rapaces y a los que asistirán cerca de 70 especialistas del ámbito de la investigación en esta área procedentes de todos los países.

Tomás Villarrubia daba la bienvenida a los asistentes y abría el primero de estos cursos sobre “Incubación artificial en aves” que comenzó ayer jueves y que se prolongará hasta mañana sábado. El segundo de los cursos que acogerá está centrado en la “Medicina de la conservación en aves rapaces amenazadas” y se desarrollará el 12 y 13 de octubre.

Tras agradecer la celebración de estos cursos en Oropesa al coordinador de los mismos y responsable de las áreas de investigación y cría en cautividad del CERI, Juan Manuel Blanco, y a la ECA, el responsable provincial de Medio Ambiente resaltó que “la sociedad actual quiere la conservación de la naturaleza y entiende que conservar consiste, fundamentalmente, en evitar que las especies se extingan y para ello será mejor cuantas más especies consigamos recuperar”.

“Así lo entiende el Gobierno de José María Barreda que lo está llevando a la práctica a través de todos y cada uno de los profesionales que se dedican a este campo de trabajo tan concreto”, dijo el delegado, quien agregó que “son más de 25 años trabajando a favor de las rapaces ibéricas de Castilla-La Mancha, pues no debemos obviar el rico patrimonio cultural que albergamos”.

En este sentido, resaltó con orgullo que “se ha trabajado intensamente para que especies que se encontraban al borde de la extinción hace unos años, hoy puedan tener buenas perspectivas y un nivel aceptable de conservación en lo que a su recuperación se refiere”.

A juicio de Tomás Villarrubia, se ha avanzado mucho en la investigación para la recuperación de determinadas especies y “los centros de recuperación, como el CERI de Castilla-La Mancha, pueden contribuir activamente a la conservación de especies, como de hecho, así lo está haciendo a través del desarrollo de planes de recuperación y conservación de especies amenazadas con la puesta a punto de técnicas de asistencia veterinaria, liberación y reintroducción de ejemplares en el medio natural, reproducción en cautividad y preservación de gametos”.

“Castilla-La Mancha y el Gobierno de su presidente Barreda así lo entienden y es por ello que seguiremos manteniendo y fomentando este tipo de actividades, pues en la medida que desaparezca un elemento de nuestro ecosistema estaremos perdiendo un poco de nuestra identidad como castellano-manchegos y como españoles”, concluyó el delegado.

Foros como los que se han organizado en Oropesa son, para Villarrubia, “un espacio idóneo para el intercambio de información y técnicas entre los principales centros de cría y, en el caso concreto del curso que inauguramos hoy, contribuir a la difusión de nuevas técnicas de reproducción asistida”.