En nota de prensa, la Delegación del Gobierno ha explicado que la Guardia Civil y la Policía tenían información sobre la posible existencia de un cultivo de marihuana en una zona de la localidad, por lo que iniciaron las gestiones necesarias para determinar su veracidad.

Las investigaciones condujeron a los agentes hasta una propiedad ubicada en este municipio, para cuyo registro se solicitó la correspondiente autorización judicial de entrada y registro, que fue llevado a cabo por agentes de ambos cuerpos policiales.

Los agentes descubrieron 1.085 plantas de marihuana en distintas fases de crecimiento en el interior de un invernadero interior, distribuido en diferentes estancias de la vivienda, así como 188 gramos de esta planta, secos y dispuestos para su venta, 35 lámparas, seis ventiladores, 35 transformadores, dos radiadores, un generador de ozono y una báscula de precisión, que fueron intervenidos para ser puestos a disposición judicial.

Las dos responsables de este cultivo, madre e hija, fueron detenidas por un delito contra la salud pública, por cultivo y elaboración de estupefacientes y fueron puestas a disposición del Juzgado de Instrucción de Guardia de Illescas.