Así se lo han pedido al presidente de la Diputación, , con el que se han reunido, según ha informado en nota de prensa la Diputación.

El presidente de la Corporación ha reconocido la importancia de la labor de los pueblos mancomunados para la gestión de los servicios básicos y sociales, actuaciones socioeducativas o servicios de emergencia, así como el abastecimiento, saneamiento y depuración de aguas residuales.

Ambas mancomunidades comparten las exigencias de una comarca toledana con gran población —hasta 180.000 habitantes—, que requiere de muchos esfuerzos e inversiones para dar respuestas adecuadas a las demandas y necesidades de los pueblos y de los ciudadanos y ciudadanas de los mismos.

En ese sentido, el encuentro ha servido para abordar el estado actual de los servicios que se prestan, la recuperación de aquellos que se han perdido y la posible creación de otros de nueva factura, demandados por los ciudadanos en general, relacionados con el empleo, la captación de fondos, el bienestar social, el medio ambiente, urbanismo o eficiencia energética, entre otros.

HASTA 46.000 HABITANTES

En el caso de la Sagra Baja, su presidente ha compartido con Álvaro Gutiérrez la nueva realidad de la misma tras la inminente entrada de las localidades de Bargas y Olías del Rey, que aumentará la población integrada hasta los 46.000 habitantes, pertenecientes a los municipios señalados y a los de Alameda de la Sagra, Añover de Tajo, Cabañas de la Sagra, Magán, Mocejón, Villaluega de la Sagra, Villaseca de la Sagra, Yuncler y Yunclillos.

Los objetivos de aquella mancomunidad son compartidos por la de la Sagra Alta, que reúne catorce localidades de la zona norte de la comarca como Borox, Carranque, Cedillo del Condado, Cobeja, Esquivias, Illescas, Numancia de la Sagra, Palomeque, Pantoja, Seseña, Ugena, El Viso de , y , que representan a una población superior a los 100.000 habitantes.

Ambas mancomunidades comparten la oportunidad de prestación de servicios de carácter asistencial o de intermediación, sobre todo en asuntos de viviendas sociales, o la Oficina municipal de información al consumidor, así como un Servicio de emergencias voluntario, dependiente de la Asociación de