En declaraciones a los medios, Rodríguez ha asegurado que hace ya mucho tiempo que aquel lugar “tan emblemático” de la calle Trinidad, número 12, donde han pasado generaciones, fundamentalmente de mujeres, contaba con obstáculos “complicados” al ser un edificio antiguo.

Por eso, el arzobispo se alegró cuando los miembros de Manos Unidas le comunicaron que habían encontrado un lugar para trasladar la sede “relativamente barato de alquilar”. “Hemos perdido la belleza del Casco” pero esta nueva sede les podrá ayudar en su trabajo”, ha dicho.

Asimismo, ha augurado “lo mejor” a los voluntarios de Manos Unidas, quienes hacen un trabajo “encomiable”.

De su lado, la alcaldesa de Toledo, , que también ha estado presente en la inauguración de la sede de Manos Unidas, ha destacado el labor que realiza esta ONG y ha apuntado que es un “orgullo” tener gente voluntaria que trabaja por los demás.

“Son muchas las personas que pasan hambre en el mundo y Toledo tiene que ser una ciudad solidaria a través de sus asociaciones, de sus ONG, en este caso con Manos Unidas, que lleva proyectos importantes a muchos sitios que lo necesitan”, ha declarado.

La regidora se ha comprometido a seguir trabajando con Manos Unidas porque, según ha manifestado, su equipo de Gobierno cree en la cooperación para el desarrollo.