Se trata de uno de los escasos mausoleos de planta octogonal conocidos en el antiguo , siendo único en Hispania. Pese a estar declarado Bien de Interés Cultural, con categoría

de zona arqueológica, desde el 2 de septiembre de 2008, el sitio “se encuentra abandonado y repleto de escombros y basura”, ha indicado Hispania Nostra en un comunicado.

“El edificio presenta graves daños por degradación, expolio y por haberse convertido en un vertedero de basuras”, han señalado desde Hispania Nostra, al mismo tiempo que subrayan que cuentan con noticias de su descubrimiento desde 1871 por un informe del erudito Jiménez de la Llave a la , “habiendo sido documentada y excavada la cripta subterránea a mediados de la década de los años sesenta del siglo XX por miembros del ”.

El Mausoleo representa un gran edificio monumental romano, de casi 24 metros de diámetro, de época tardía en forma de panteón de enterramiento colectivo parental, tipológicamente encuadrable en la serie de grandes edificios sepulcrales centrales, excepcional para el ámbito del occidente del imperio (de influencia oriental y del Lacio), y que continúa durante la etapa visigoda e incluso islámica y cristiana bajo medieval, asociado a un yacimiento en forma de necrópolis por la existencia al exterior tanto de otras estructuras habitacionales posteriores a la construcción y una serie de inhumaciones tanto en tumbas como fosas, de individuos infantiles y adultos.