Según se describe en el escrito de acusación del , recogido por , el 8 de junio de 2014, sobre las 5.15 horas de la madrugada, aprovechando la circunstancia de la nocturnidad, los procesados, puestos previa y mutuamente de acuerdo, se dirigieron al domicilio de P.S.F, en la localidad toledana de Calera y (Toledo), donde habitaba junto a su esposa, E.M.G.C. y a la hija de ambos de 3 años de edad, con el firme propósito de incendiar el vehículo del agente.

El vehículo se encontraba aparcado junto al domicilio del agente y tras fracturar la ventana posterior derecha arrojaron un objeto incendiario al interior del automóvil, concretamente en el asiento trasero, produciéndose fuego y dejándolo calcinado, propagándose el mismo al domicilio del agente, quemando la puerta de entrada del garaje, produciéndose una gran cantidad de humo que se extendió por toda la vivienda con el consiguiente peligro para todos los moradores.

La actuación ejecutada por los procesados tenía por finalidad amedrentar y atemorizar al agente de policía, se produjo con un propósito o ánimo de venganza por su condición de agente policial y por haberlos detenido en alguna ocasión.

Los hechos narrados son constitutivos de un delito de incendio en concurso ideal con un delito de atentado, por lo que el Ministerio Fiscal pide una pena de veinte años para J.J.M, la medida de alejamiento con prohibición de acercarse a menos de 500 metros y comunicarse con el agente policial, su mujer y su hija durante un periodo de cinco años.

Asimismo, el pide una pena de dieciséis años de cárcel y la medida de alejamiento con prohibición de acercarse a menos de 500 metros y comunicarse con el agente policial, su mujer y su hija durante un periodo de cinco años.

Los dos acusados se encuentran en prisión provisional desde junio de 2014 por la comisión de un delito de atentado que fue juzgado por el Juzgado de Instrucción número cinco de Talavera de la Reina. El Ministerio Fiscal señala que los procesados deben permanecer en prisión provisional hasta la celebración el juicio.

Ambos mantuvieron una actitud hostil y de enfrentamiento con este agente del Cuerpo Nacional de Policía destinado en la Comisaría de Talavera de la Reina, dirigiendo expresiones intimidatorias contra el mismo y contra su entorno familiar, como consecuencia de haberlos detenido en alguna ocasión y en represalia por su condición de agente de la autoridad, llegando a decirle el procesado J.J.M que le iba a quemar la casa con él y su hija dentro.

Según se recoge en el escrito de la , el agente perjudicado ha renunciado a ser indemnizado por los hechos.