Esta obra inédita, que ha sido colocada al lado de otra escultura de , iba a colocarse en el mausoleo familiar, pero debido a que Victorio Macho “tardó mucho en ejecutarla, finalmente no se instaló y ha permanecido siempre en la casa familiar”, ha explicado Figuera en la presentación de esta escultura.

En este sentido, el Marqués de Fuente el Sol ha reconocido que fue él quien se puso en contacto con la Real Fundación de para que mostrar su interés en ceder la obra y que pudiera completar la colección de Victorio Macho, quien “seguramente fuera amigo” de su abuelo, ya que no “solía tener de clientela a desconocidos”.

“Era el lugar donde le correspondía estar”, ha manifestado Figuera sobre el Museo, el cual ha ampliado la colección donada por el escultor en su testamento con obras de “gran importancia artística” como el retrato de Ramírez Ángel, donada en 2003 por los herederos del escritor toledano, o La Piedad, adquirida por el y adscrita al Museo de Victorio Macho en 2007.

Asimismo, también se ha ampliado este conjunto de obras con siete dibujos comprados en el mercado de antigüedades por la Fundación o por Protectores como el Duque de Bailén, quien también donó la obra La Zamba en 2001.