Debido a la subida del caudal y la corriente de las aguas, ambos tuvieron que agarrarse a ramas y troncos que había en la zona, a la espera de que alguien se acercase a ayudar, según ha informado la Junta en nota de prensa.

En la orilla se encontraba el otro hijo de la mujer, de 8 años, que viendo la situación por la que estaban pasando su madre y su hermano no dudó en llamar al Servicio de y Coordinación de Urgencias y Emergencias de Castilla-La Mancha 112, dependiente de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas.

El pequeño fue siguiendo los pasos indicados por el operador del 112 que atendió su llamada, con el fin de evaluar el alcance del incidente y de localizar el lugar donde estaba ocurriendo el suceso. La llamada fue transferida al jefe de la Sala de Coordinación del 112, que indicó al niño cómo enviar mediante el teléfono móvil su ubicación exacta, para guiar a los medios de rescate.

Finalmente, unos bañistas lograron sacar al niño de 12 años y a su perro, siendo la madre rescatada después por una dotación del Consorcio Provincial de Bomberos, pertenecientes al parque de Santa Olalla.

Este incidente pone de manifiesto la necesidad de enseñar a los más pequeños a usar de una manera correcta el teléfono único de emergencias 112, una iniciativa que se lleva a cabo desde el propio con, entre otras actividades, visitas a los colegios de la Comunidad Autónoma.