Así lo ha declarado durante el acto castrense de toma de posesión celebrado en el Patio de Armas de la Academia, al que han asistido autoridades civiles, militares y eclesiásticas.

En el discurso que ha pronunciado tras recibir la bandera de manos de su antecesor, el coronel , el nuevo director de la Academia ha dicho que asumir este cargo supone “un inmenso honor” y ha destacado la “enorme simbiosis” entre el centro castrense y la ciudad de Toledo.

A las damas y caballeros alféreces cadetes, sargentos alumnos y alumnos de Infantería les ha agradecido su respuesta “generosa” a la llamada de la vocación de servicio a España en el , en concreto “en las abnegadas filas de Infantería”.

“Sois conscientes de los sacrificios personales que una vida de servicio conllevará para vosotros y para vuestras familias. Aun así, estáis dispuestos a renunciar a derechos fundamentales o poner en peligro la vida de vuestros compañeros y subordinados”, ha señalado.

Igualmente, les ha trasladado su enhorabuena por haber elegido esta forma de vida que, a su parecer, les llenará de “íntima satisfacción” y orgullo, además de contar con compañeros que “no dudarán en arriesgar sus vidas”.

ENTORNO INTERCONECTADO Y AMBIGÜO

Los que se forman en esta institución, ha afirmado Armada, seguirán “sirviendo a España” hasta más allá del año 2050 y operarán en un entorno terrestre interconectado caracterizado por la volatilidad de la información, la “onmipresencia” de la desinformación, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad.

Además, actuarán en ambientes urbanos, robotizados y autónomos con inteligencia artificial, entornos en los que no podrán “predisponer” la “supremacía tecnológica” sobre el oponente y tendrán que adaptarse “rápidamente a los constantes cambios de la situación”.

Por eso, la principal razón de ser de la Academia es, ha enfatizado el coronel, la formación militar integral, que abarca los aspectos técnicos, tácticos, físicos y morales.

De todos ellos, “el fundamental es el moral porque sin ella, el resto no sirve de nada”, ha considerado, dado que es la que posibilitará a los jóvenes con esta vocación “alcanzar los mayores niveles de preparación técnica, táctica y física” a lo largo de su carrera.

“Por ello, la prioridad de la Academia será inculcaros los valores del Ejército sobre los que la institución basa su eficacia para que con su práctica los convirtáis en vuestras virtudes militares y los transmitáis a vuestras unidades”, ha asegurado.

El coronel Armada ingresó en la (Zaragoza) en 1987 y se formó en la de 1989 a 1991.

Por sus trabajos de investigación le han otorgado el Premio Defensa en dos ocasiones (ediciones de 2006 y 2011) y el Premio en su edición de 2019. Además, habla inglés, alemán e italiano.