En nota de prensa, y en base a un documento del que dispone, PACMA ha lamentado que se usen esos lazos para capturar esos animales, que después van a ser sacrificados con arma de fuego mediante “disparo en la cabeza”.

Para PACMA resulta “absolutamente inadmisible que cualquier animal pueda ser atrapado con un lazo y, después de padecer el dolor y el estrés que supone esta situación durante un tiempo indeterminado, se acabe con su vida mediante un tiro en la cabeza, método cruel, injusto y anacrónico mediante el cual mueren animales salvajes y, ahora, también animales domésticos como perros y gatos”.

Este procedimiento, aprobado por la Administración castellano-manchega, tiene como finalidad “el control de poblaciones de zorros, perros y gatos asilvestrados”, método éste que, “además de inmoral”, es legalmente cuestionable puesto que en la práctica se trata de animales que viven en la calle o han sido abandonados.

“Una vez atrapado, el responsable de los lazos le dispararía en la cabeza sin piedad, ni verificar, previamente, si hay alguien buscándolo, está perdido y es o no asilvestrado”, han advertido.

Según PACMA, por otra parte, la autorización indica que los lazos, y alares en su caso, se situarán en las cercanías de pistas, caminos y sendas, “demostrando, una vez más, el interés que tiene esta Administración por primar los privilegios de cazadores por encima de los ciudadanos que quieren disfrutar libremente del campo, poniendo en riesgo incluso la seguridad de ciclistas, montañistas y, especialmente, de los animales”.

“Consideramos que la única forma de poner fin a la crueldad extrema que supone la caza es poniendo fin a esta”, han dicho desde PACMA, para quien la actividad cinegética provoca “el exterminio de millones de animales cada año y la dispersión de 6.000 toneladas de plomo al medio ambiente, sin olvidar los desgraciados accidentes en que se ven involucradas personas que disfrutan del campo”.