Preguntado por ese asunto durante un desayuno informativo, y tras insistir que en la región predomina la educación pública, ha asegurado que su Gobierno va a “respetar y a seguir sosteniendo” la educación concertada, pues fue uno de los “grandes logros” de , en la negociación que llevó a cabo con el Vaticano tras llegar al Gobierno en 1982.

A juicio del presidente regional, en ese momento España necesitaba dotarse de toda una infraestructura educativa y para ello tenía que contar no solo con la infraestructura de la iglesia, sino también de cooperativas privadas si se quería universalizar la educación.

Esto ha permitido, según García-Page, que “en lugar de que cada uno enseñara lo que quisiera, se comprometiera a enseñar lo que se enseña en los colegios públicos, para acabar con una educación paralela. Ha salido ganando, claramente, la estrategia de Felipe”, ha concluido.