Sin embargo, el resultado real a cierre de 2017 de Paradores, según anunciaron en un comunicado hace más de una semana, fue de unas ganancias de 17,6 millones, por encima de lo previsto en los Presupuestos del año pasado. Si se compara lo previsto para 2018 con el beneficio real de 2017, hay un descenso del 17,5%.

El volumen de negocio de Paradores está fijado en los Presupuestos de 2018 en 263 millones, una cifra superior a la prevista en 2017 que superaba los 250 millones de euros.

El resultado de explotación ascenderá a 17,5 millones para 2018, frente a los 14,1 millones presupuestados para el conjunto del último ejercicio, lo que supone un 23,7% más.

Así, Paradores destinará 105 millones de euros en aprovisionamiento y otros gastos de explotación, mientras que el gasto en personal se verá elevado desde los 117 millones hasta los 123 millones de euros, lo que supone un aumento del 5,12%.

La amortización del inmovilizado supondrá un gasto de 19,17 millones de euros este año.

INVERSIÓN HASTA 2021.

La cadena prevé realizar inversiones por valor de 163 millones de euros en los próximos cuatro años tras finalizar el saneamiento de la compañía, que a finales de 2012 se encontraba en situación de quiebra técnica.

La inversión para la etapa 2012-2016 quedó reducida a 54 millones de euros debido al pago de inversiones comprometidas anteriormente que, unido a unas pérdidas de 92 millones de euros entre 2011 y 2013, obligaron a Paradores a poner en marcha un plan de viabilidad y un expediente de regulación de empleo (ERE).

Ya el año pasado se pusieron en marcha proyectos de inversión por 134 millones de euros entre los que destacan las obras de rehabilitación de varios establecimientos (los Paradores de , , y ), así como la apertura del Parador de Lleida.

El grupo Paradores aumentó su resultado bruto de explotación (Ebitda) un 5% durante 2017, hasta los 46,1 millones de euros, según las cifras ofrecidas por la cadena hotelera pública, que cerró el ejercicio el pasado mes de marzo.