En rueda de prensa, García Élez ha dicho que se pondrá de manifiesto que se cometieron “errores” cuando se elaboraron esas reglas, como la limitación para los desembalses fijada en 365 hectómetros cúbicos al año que no permite la implantación de caudales ecológicos en el Tajo, por lo que pedirá que se eleve “como mínimo” a 800 hectómetros cúbicos.

“Con ello garantizamos que el Tajo medio, a su paso por y de la Reina cumpla la Directiva Marco del Agua de Unión Europea y sea un caudal ecológico, cosa que a día de hoy no se cumple”, ha manifestado.

También ha indicado que entre los “errores” se encuentra la “imposición” de restricciones en el uso de la cuenca cedente en situaciones hidrológicamente excepcionales, que suponen un 15 por ciento en abastecimiento y del 35 por ciento de los regadíos. “¿Como puede ser que nuestros regantes y nuestros pueblos sufran en momentos de restricciones por un lado y por otro se vaya a través de una tubería esa agua?”, se ha preguntado.

Otro ejemplo que ha puesto la consejera de esos “errores” es que no se tengan en cuenta los efectos de la última sequía al reducirse significativamente las aportaciones mínimas consideradas en esta regla de explotación, ya que “no llueve lo mismo que llovía” y las aportaciones se han reducido en un 30,5 por ciento del 2016 al 2018 respecto a las consideradas para el cálculo en la normativa vigente.

También ha diseñado el Gobierno castellano-manchego una nueva regla de explotación del trasvase en la que la gestión sea hiperanual para garantizar la reserva del río y que no sea mes tras mes. “Necesitamos que en la cabecera del Tajo se permita garantizar el abastecimiento y el resto de usos respetando las restricciones medioambientales”, ha dicho.

“Se han detectado errores, los hemos cuantificado y vamos a formular una nueva regla de explotación que respete el principio de la prioridad de la cuenca cedente y, en consecuencia, suponga la correcta determinación de los excedentes el plan hidrológico del Tajo previa implantación de un régimen de caudales ecológicos del río”, ha remarcado.

Finalmente, García Élez ha indicado que transmitirá al secretario de Estado su posición contraria ante las cesiones de contratos de agua que se producen entre comunidades de regantes en beneficio a otras comunidades pertenecientes al , al ser “trasvases encubiertos”.

APROBADO EL RECURSO DEL TRASVASE

Durante su comparecencia, la consejera ha apuntado que el ha autorizado al gabinete jurídico de la Junta para que ejerza las acciones oportunas contra la autorización el pasado 10 de septiembre de un trasvase de 20 hectómetros cúbicos del Tajo al Segura, por lo que suma ya un total de 30 recursos esta legislatura y pedirá el cambio de las reglas de explotación.

García-Elez ha defendido que el Ejecutivo de seguirá oponiéndose “con todas sus fuerzas” ante los trasvases llevados a cabo por cualquier gobierno. “Recurrimos los que se hicieron con Rajoy pero también los que se hacen con ”, ha remarcado.

Del mismo modo, ha insistido en que el memorándum firmado por la anterior presidenta regional “condena” a que Castilla-La Mancha siempre esté “al límite” en materia hídrica. “El Gobierno regional tiene una cosa clara, y es que independientemente de que el memorándum sea legal, es inadmisible”.

Asimismo, ha pedido al Levante que explique “de una vez por todas” la necesidad de riego real de agua que tiene ya que, a juicio de la consejera de Fomento, es una “voracidad extrema” por parte de los regantes de esa zona que deben frenar y que no se debe permitir.

No obstante, ha reconocido que las cosas comienzan a cambiar “poco a poco” a nivel nacional ya que tras la reunión entre García-Page y Pedro Sánchez se obtuvo el compromiso de apostar por la desalación para aumentar su capacidad hasta 2021 o que en el “se haya apostado” por redimensionar el trasvase.